Miriam Montero, abogada de ARAG.

ARAG alerta del riesgo de la desinformación con IA en los procesos electorales

Redacción Muy Segura.- La inteligencia artificial puede convertirse en una herramienta de desinformación capaz de condicionar el debate público, especialmente cuando se utiliza para crear deepfakes, clonaciones de voz o contenidos manipulados que atribuyen declaraciones falsas, descontextualizan hechos o amplifican mensajes engañosos.

Así lo advierte ARAG, compañía especializada en Defensa Jurídica, que pone el foco en los nuevos riesgos asociados al uso de inteligencia artificial durante los procesos electorales y en la necesidad de reforzar la capacidad de los ciudadanos para identificar contenidos falsos antes de compartirlos.

Según la Prueba Nacional de Privacidad 2026 de NordVPN, España obtuvo una puntuación de 44 sobre 100 en conocimientos sobre privacidad y ciberseguridad. La propia compañía advierte de que la prueba es abierta y no representativa de la población general; en España participaron 357 personas. Entre las áreas analizadas se incluyeron la identificación de deepfakes y otros riesgos relacionados con la inteligencia artificial.

“En un contexto electoral, este tipo de contenidos puede aprovecharse para atribuir declaraciones falsas a candidatos, descontextualizar hechos o amplificar mensajes engañosos a gran escala”, explica Miriam Montero, abogada de ARAG.

La UE refuerza las reglas sobre IA y publicidad política

La preocupación por estos riesgos tiene también reflejo regulatorio. La Unión Europea considera de alto riesgo determinados sistemas de inteligencia artificial destinados a influir en el resultado de elecciones o referéndums y ha reforzado además las obligaciones de transparencia en materia de publicidad política. European Commission

La Comisión Europea mantiene igualmente un grupo de trabajo específico sobre IA en procesos electorales, orientado a compartir buenas prácticas y reforzar la integridad de las elecciones ante el creciente peso de estas tecnologías en el ecosistema informativo. European Commission

Para ARAG, el reto no está solo en el uso de la IA, sino en la combinación de contenidos manipulados, microsegmentación y difusión automatizada, que puede amplificar de forma masiva mensajes diseñados para influir en los votantes.

Siete pautas para detectar contenidos manipulados

ARAG recomienda extremar la precaución antes de compartir contenidos electorales dudosos. Entre las principales medidas, aconseja comprobar que la información procede de fuentes oficiales o medios reconocidos, contrastarla en varias fuentes independientes y revisar posibles anomalías visuales o sonoras propias de un deepfake.

También recomienda comprobar la fecha y el contexto original del contenido, utilizar herramientas de búsqueda inversa y verificación, evitar compartir materiales diseñados para provocar una reacción inmediata y buscar avisos que indiquen que una imagen, vídeo o audio ha sido generado o alterado mediante IA.

“La mejor defensa frente a un contenido electoral manipulado sigue siendo detenerse antes de compartir”, resume Miriam Montero.

Qué hacer ante un contenido falso

Si se detecta un contenido manipulado, ARAG aconseja denunciarlo primero en la propia plataforma en la que haya sido publicado y conservar pruebas de lo ocurrido.

La compañía recomienda guardar capturas de pantalla, conservar la dirección original del contenido, anotar la fecha y la hora de publicación y, cuando sea posible, descargar una copia sin volver a difundirla.

Cuando pueda existir una vulneración de la normativa electoral, el contenido puede ponerse en conocimiento de la Junta Electoral. ARAG recuerda también que la línea 017 de INCIBE ofrece orientación ante fraudes digitales y otras situaciones relacionadas con la seguridad en internet.

La aseguradora insiste así en que la protección frente a la desinformación pasa tanto por la regulación y las plataformas tecnológicas como por una ciudadanía capaz de contrastar, verificar y frenar la difusión de contenidos dudosos.