Colegiados de Valencia reciben las orlas recuperadas tras haberlas perdido durante la DANA

El Colegio de Mediadores de Valencia celebra su Patrona recuperando una parte de la memoria que se llevó la DANA

Redacción Muy Segura.- El Colegio Profesional de Mediadores de Seguros de Valencia celebró el pasado 25 de septiembre la festividad de su Patrona, la Virgen del Perpetuo Socorro, en una jornada que reunió en el Hotel Las Arenas a colegiados, representantes institucionales, asociaciones profesionales y entidades aseguradoras. Pero esta edición dejó, sobre todo, una imagen especialmente emotiva: la devolución de las orlas a varios colegiados que las habían perdido durante la DANA.

El acto sirvió también para reconocer trayectorias profesionales, recibir a los nuevos colegiados, entregar las orlas de la promoción 2025/2026 del Curso Superior de Seguros y celebrar una nueva edición de los Premios L’Estimat, en los que Zurich revalidó el reconocimiento en la categoría Aseguradoras y Ángel Gómez Gómez recibió el correspondiente a Distribuidores.

Cuando asegurar también significa cuidar

El presidente del Colegio, Jorge Benítez, abrió su intervención recordando los recientes episodios de lluvias intensas vividos en Valencia y su área metropolitana. Aunque sus consecuencias fueron menores que las de la DANA, reconoció que habían despertado «un nudo en el estómago y un recuerdo que no se ha ido».

De esa experiencia extrajo tres aprendizajes. El primero, que «las cosas se reponen, las personas no» y que ningún bien material justifica poner en riesgo una vida. El segundo, la importancia de entender la prevención no como un trámite, sino como «un acto de responsabilidad». Y el tercero estuvo directamente relacionado con la profesión aseguradora: «estar bien asegurado no es un gasto, es una forma de cuidar de los tuyos».

Benítez reivindicó especialmente el papel del mediador a la hora de procurar que esa protección sea adecuada a las circunstancias de cada persona y esté correctamente explicada y revisada.

«Eso no lo da un comparador. Eso lo da un profesional. Porque en el momento del susto, nuestros clientes no llaman a una aplicación. Llaman a una persona», afirmó.

El presidente recordó asimismo que el seguro español cerró 2025 con 85.879 millones de euros en primas, un 13,7% más que el año anterior, en un escenario en el que el sector afronta al mismo tiempo riesgos climáticos, amenazas cibernéticas y una creciente presión sobre el precio.

«Mientras otros canales compiten por ser los más baratos, nosotros competimos por ser los más útiles», señaló.

Las orlas que el barro se llevó

Fue uno de los momentos con mayor carga emocional de la celebración. Tras la DANA, el Colegio se propuso recuperar las orlas que algunos de sus colegiados habían perdido.

Para conseguirlo, contactó con las personas afectadas, localizó al estudio fotográfico que había realizado originalmente aquellos trabajos y reconstruyó, promoción a promoción, las copias que todavía podían recuperarse.

«No podíamos devolveros lo que perdisteis. Pero sí podíamos devolveros esto», expresó Jorge Benítez durante la entrega.

Y resumió el sentido de aquel gesto con otra reflexión: «Un Colegio no es un registro administrativo: es acordarse de los suyos y ocuparse de lo que a los suyos les importa».

Recuperaron sus orlas Patricia Cana Suñen, recogida por Pilar Ricart Gimeno; Pilar Garcés Ferriol; Felicidad Girbés Choque; Concepción Montoliu Serrano; Vicente Pinazo Calatayud, y José María Ridaura García, cuya orla recogió Raquel Gómez Moraleda.

Nuevas generaciones y toda una vida dedicada a la mediación

La jornada miró también hacia quienes comienzan su trayectoria profesional. Pilar Garcés y Rafael Cambra, miembros de la Comisión de Formación, entregaron las orlas y orlines a alumnos y profesores de la promoción 2025/2026 del Curso Superior de Seguros, mientras que Raquel Gómez Moraleda intervino como delegada del curso.

La vicepresidenta y secretaria del Colegio, Eva Bayarri, dio posteriormente la bienvenida a los nuevos colegiados y les hizo entrega del código deontológico. Juan Vallés García tomó la palabra en representación de los recién incorporados.

También hubo espacio para reconocer la fidelidad a la profesión. El Colegio distinguió por sus 25 años de colegiación a Julio Bueso Gómez, José Luis Escamilla Martínez, David Guaita Arias, José Francisco Montalvà Felices, Juan Ricardo Ruano Corts y Gonçal Joan Estanyol.

Especialmente entrañable fue el reconocimiento a Juan Pagés Amorós por sus 50 años de colegiación. Acompañado en el escenario por su hijo, que le asistió durante su intervención, recibió el homenaje de los asistentes tras medio siglo de trayectoria profesional: una vida vinculada a una mediación construida también sobre relaciones personales que perduran en el tiempo.

El Colegio distinguió asimismo a José Vicente Tormo Rodríguez como Colegiado de Honor 2026.

Solidaridad y Premios L’Estimat

La dimensión social estuvo igualmente presente. Junto al tesorero del Colegio, Juan José Márquez Munuera, el presidente hizo entrega de sendos donativos al Cottolengo del Padre Alegre y a la Fundación Músicos por la Salud, representada por su presidente, Guillermo Giner.

En los Premios L’Estimat 2026, Zurich volvió a recibir el L’Estimat Aseguradoras, revalidando el galardón obtenido en 2025. El reconocimiento fue recogido por Vicente Salvador Ferrer, director de Zona Levante Centro de la Dirección Territorial Este-Baleares de Zurich.

Por su parte, el L’Estimat Distribuidores fue concedido a Ángel Gómez Gómez, mediador profesional desde 1988, gerente y director técnico de G+F Asesores, Agencia MAPFRE, y con una extensa vinculación al propio Colegio, donde fue vocal de su Junta de Gobierno entre 2011 y 2019 y vicepresidente entre 2020 y 2024.

Una celebración de profesión y pertenencia

El encuentro contó con la intervención de Nicolás Jannone Bellot, director general de Financiación de la Generalitat Valenciana, y fue clausurado por Javier Barberá, presidente del Consejo General de los Colegios de Mediadores de Seguros de España.

La tradicional fotografía en la escalinata del Hotel Las Arenas y un cóctel acompañado por la música del grupo Decánter pusieron el cierre a una celebración que este año tuvo un significado especial.

Porque junto a los reconocimientos, los premios y la mirada al futuro de la profesión, la recuperación de aquellas orlas permitió al Colegio devolver a varios de sus miembros algo pequeño en lo material, pero difícil de medir en lo emocional: una parte de su historia y de su memoria profesional.