En la sesión de Agentes de Colmedse se reivindica el papel del Agente de Seguros como figura clave en la evolución del sector

En la sesión de Agentes de Colmedse se reivindica el papel del Agente de Seguros como figura clave en la evolución del sector

Redacción ‘MS’- El Encuentro Asegurador 2026, organizado por el Colegio de Mediadores de Seguros de Córdoba, Huelva y Sevilla, dedicó una sesión específica a analizar la situación actual y futura de los agentes de seguros. La jornada permitió abordar con claridad algunas de las cuestiones que más preocupan a este canal: su relación con las compañías, la responsabilidad profesional, la protección jurídica, la formación, la tecnología, el relevo generacional o la evolución del modelo de agencia.

La sesión dejó una primera idea clara: el agente sigue siendo una figura fundamental dentro del sector asegurador. Su cercanía con el cliente, su conocimiento del entorno local y su capacidad para generar confianza continúan siendo fortalezas esenciales. Sin embargo, también se puso de manifiesto que esa cercanía ya no es suficiente por sí sola. El agente debe evolucionar hacia un perfil más profesionalizado, más formado, más digitalizado y con mayor visión empresarial.

En la apertura de la sesión se recordó una idea obvia pero decisiva: “sin el cliente no somos nada”. Esa frase resume bien el papel del agente como profesional que está en primera línea, da la cara cada día y acompaña al asegurado en decisiones importantes.

En la mesa “Lo que nadie quiere decir de los agentes” con la participación de los agentes: Francisco Velasco, Gabriel Gisbert y Mª Mar González; y moderada por Alfonso Linares. Se abordaron situaciones reales que muchos profesionales viven en su día a día. El agente es, en muchas ocasiones, la primera cara visible ante el cliente, aunque no siempre tenga capacidad directa para decidir sobre suscripción, indemnización o determinados procesos internos de la compañía.

Esa posición genera tensión, porque el cliente confía en “su agente” y espera respuestas rápidas, claras y eficaces. Por eso se destacó la importancia de mejorar la comunicación entre agentes y compañías. Los agentes necesitan información suficiente, criterios claros, apoyo técnico, herramientas útiles y capacidad para trasladar al cliente respuestas comprensibles.

Durante la mesa también se puso sobre la mesa una visión positiva: hay agentes preocupados por la situación actual, pero también con ilusión y ganas de evolucionar. Se señaló que “los encuentros profesionales como este, abren la mente, permiten aprender de los compañeros y ayudan a trabajar mejor con el cliente”. En este sentido, el Colegio aparece como un espacio útil para compartir experiencias, acceder a formación y encontrar acompañamiento profesional.

Uno de los bloques más relevantes del día, fue el dedicado a la responsabilidad civil profesional del agente, con la intervención de Carlos Montesinos (Director general de CGPA España). Su ponencia recordó que el agente de seguros puede generar riesgos profesionales. Fue claro al señalar que “el agente de seguros toma decisiones, genera riesgos y puede responder por sus errores”. Frente a la idea extendida de que toda responsabilidad recae siempre en la compañía, se puso de relieve la necesidad de que el agente conozca bien sus obligaciones, documente correctamente su actividad y proteja su patrimonio profesional.

La sesión recordó que el riesgo existe incluso cuando se trabaja de buena fe. Una comunicación no trasladada, una interpretación incorrecta de una cobertura, una modificación mal gestionada, un cuestionario incompleto o un asesoramiento insuficiente pueden tener consecuencias económicas y reputacionales.

También se explicó que, frente al cliente, puede responder la compañía, pero eso no significa que el agente quede automáticamente protegido frente a una reclamación posterior. La principal conclusión fue que debe entender su actividad como una actividad profesional de riesgo y actuar con rigor documental y la protección adecuada.

La mesa moderada por Rafael Cabello: “El futuro de la figura del agente” con la intervención de: Estefanía Arnau (Zurich), Luis Macarro (Mapfre) y Gustavo Cibeau (Helvetia/Caser). Reforzó otro mensaje clave: el agente no va a desaparecer, pero va a cambiar. Las compañías participantes coincidieron en la necesidad de impulsar agencias con mayor mentalidad empresarial, más planificación, más especialización y mayor ambición comercial.

Durante esta mesa se dejó una frase que resume bien el momento actual: “el canal de agentes es fuerte, es importante, pero tiene que evolucionar”. Esa evolución pasa por agencias con más visión empresarial, mejor gestión de cartera, objetivos claros, segmentación de clientes, especialización y una actitud comercial más proactiva.

También se destacó que las compañías esperarán cada vez más agentes con “más mentalidad empresarial y más proactividad en la gestión de sus carteras”. El agente de futuro deberá combinar cercanía personal con método profesional.

Otro de los asuntos tratados fue el relevo generacional. Muchas agencias deberán atraer talento joven y preparar sucesiones. La incorporación de nuevos perfiles o la formación continua serán claves para garantizar la continuidad y el crecimiento del canal agencial.

El momento de la inteligencia artificial aplicada al agente, la puso Alfonso Linares y tuvo un enfoque muy práctico. Se analizaron usos concretos para mejorar la comunicación con clientes, preparar campañas, organizar renovaciones, plantear acciones de venta cruzada, crear guiones comerciales o generar contenidos.

En este bloque se insistió en que “más tecnología, sí, pero para ser más humano”. La IA no debe alejar al agente del cliente, sino ayudarle a tener más tiempo, preparar mejores conversaciones, anticipar necesidades y ofrecer respuestas más claras.

También se recordó que esta tecnología debe utilizarse con prudencia. En una agencia se manejan datos personales, económicos e información especialmente sensible. Por ello, se recomendó evitar introducir datos de clientes en herramientas no autorizadas y mantener siempre supervisión humana.

La ciberseguridad fue otro de los mensajes transversales de la sesión. Se advirtió que puede convertirse en un futuro cercano, en una condición básica para trabajar con determinadas compañías. En palabras de Linares, “la ciberseguridad puede convertirse en una condición para seguir trabajando con determinadas compañías, sino cumplimos con las necesidades suficientes de ciberresiliencia ante los inminentes ataques que nos esperan”.

«Todo ello refuerza una conclusión: el agente tiene futuro, pero ese futuro exigirá preparación, método, protección profesional, tecnología bien utilizada y capacidad de adaptación. Desde Colmedse se subrayó el papel del Colegio como espacio de formación y encuentro. La colegiación, la participación en jornadas, el contacto con otros profesionales y el acceso a conocimiento especializado son herramientas fundamentales para que el agente no afronte solo esta transformación«, concluye el reciente comunicado de Colmedse.