Mª Jesús Álava Reyes, presidenta de Apertia-Consulting y de la Fundación María Jesús Álava Reyes. También dirige el Centro de Psicología Álava Reyes y el Instituto de Bienestar Psicológico y Social

¿Existe la astenia otoñal?

Por Mª Jesús Álava Reyes, presidenta de Apertia-Consulting y de la Fundación María Jesús Álava Reyes. También dirige el Centro de Psicología Álava Reyes y el Instituto de Bienestar Psicológico y Social.

Todos hemos oído hablar de la astenia primaveral, y en menor medida, de la astenia otoñal.

Desde hace varias semanas han bajado las temperaturas, ha llovido en gran parte de España y además se ha producido el cambio de horario el último fin de semana de octubre.

Pero hay quien sigue pensando que la astenia otoñal no existe; no obstante, la realidad es que cuando llegan estas fechas, son muchas las personas que lo pasan mal.

Hoy vamos a tratar de adentrarnos en las características de la astenia otoñal y, lo que es más importante, en cómo combatirla.

¿Qué es la astenia otoñal?

La astenia otoñal se caracteriza por un estado de ánimo bajo, que suele ir acompañado de una sensación de apatía, cansancio, dificultades para conciliar el sueño, decaimiento, falta de energía… y se produce ante la llegada del otoño, que trae consigo un descenso, a veces muy drástico de la temperatura, y una disminución muy significativa de las horas de luz solar.

Recordemos que el sol es un excelente revitalizador, y que su ausencia genera en muchas personas una sensación de melancolía.

¿Se puede calcular lo que dura la astenia otoñal?

Sí se puede calcular y lo importante es que sepamos que estos síntomas duran poco, que son normales, que no significa que estemos enfermos y que desaparecen en cuanto el organismo se adapta a estos cambios y llenamos también nuestro día a día de algunas actividades gratificantes.

¿La astenia otoñal  puede afectar a nuestro rendimiento?

Sí, aunque no afecta a todos por igual, pero hay bastantes personas que se sienten tristes, cansadas, apáticas, decaídas, somnolientas, irritables y con dificultades para concentrarse y rendir bien intelectualmente (hay personas que sienten que se tienen que esforzar el doble para rendir la mitad)

En ocasiones, también aparece una bajada del apetito, de las ganas de comer y una disminución del deseo sexual (libido).

¿Por qué la gente enferma tanto en esta época del año?

Aunque depende de cómo venga el otoño, ya hemos señalado que la bajada de temperaturas puede ser importante. Este hecho provoca una disminución considerable de nuestras defensas, y una de las consecuencias inmediatas es que al tener nuestro sistema inmunitario bajo, podamos coger infecciones con más facilidad.

A esta circunstancia puede unirse el que determinadas personas, que físicamente se encuentren muy vulnerables, puedan desarrollar algún cuadro físico, o alguna complicación adicional, que requiera atención médica.

Lo que tenemos muy comprobado es que cuando alguien está débil emocionalmente, es mucho más vulnerable a nivel físico y enferma con más facilidad.

¿Por qué estamos más bajos de ánimo?

Aquí tienen mucha importancia cómo actúan los neurotransmisores, que son sustancias que segrega el cerebro en determinadas situaciones y que  juegan un papel esencial en nuestro estado de ánimo. Por ejemplo, se constatan niveles bajos de noradrenalina y serotonina cuando nuestro estado de ánimo está muy decaído.

Cuando disminuyen las horas de sol se produce más melatonina en nuestro organismo, y eso induce, por una parte, a que nos sintamos más somnolientos y, por otra, a que descienda la serotonina y nos encontremos más tristes.

¿Es cierto que las mujeres sufren más la astenia otoñal?

Sí es cierto. En general, las mujeres somos más vulnerables que los hombres a la astenia otoñal, y el grupo de edad más crítica es la que se encuentra en el tramo entre los 20 y los 50 años.

¿Podemos mejorar nuestros hábitos físicos y alimenticios? Principales Conclusiones.

  • La alimentación y el ejercicio tienen gran influencia en nuestras emociones.
  • Ya hemos comentado en esta sección que el ejercicio físico es el antidepresivo natural, por lo que será uno de nuestros mejores aliados en estas fechas.

Algo tan sencillo como pasear tendrá una repercusión inmediata en nuestro estado de ánimo.

  • Recordemos que el desayuno será vital. Son muchos los estudios que demuestran, por ejemplo, que los niños que realizan un desayuno completo rinden más intelectualmente y presentan un comportamiento más adaptado a las necesidades del medio. Algo parecido pasa con los adultos.
  • Estaremos muy atentos a nuestras comidas y procuraremos hacer 5 tomas al día (Ojo, porque pocas personas cumplen este objetivo)
  • Sabemos que hay alimentos estimulantes, energéticos y antidepresivos, como otros que son alimentos vacíos, llenos de harinas refinadas, edulcorantes artificiales y grasas muy saturadas ¡cuidado con estos últimos!
  • La naturaleza es muy sabia, y los productos típicos del otoño (frutas, hortalizas y verduras de la estación) serán nuestros mejores aliados.
  • Pero el mejor hábito que podemos trabajar en otoño es mejorar nuestra ACTITUD y nuestro ánimo. Para ello, será crucial no llegar al agotamiento y estar atentos a los primeros síntomas que nos indican ese cansancio infinito, dejarnos un tiempo para hacer actividades que nos resulten reconfortantes y querernos y cuidarnos un poco más de lo habitual, para compensar nuestra bajada de defensas.

Reflexión final

Cuando te sientas sin fuerza y el cansancio se apodere de ti, recuerda que las energías para salir están en tu interior. No busques fuera lo que sólo tú puedes proporcionarte: ánimo, nuevas ilusiones, actitud positiva, ganas de superarte y confianza; esa confianza que te ayudará a recuperar tu bienestar emocional.