Redacción Muy Segura.- Hiscox ha actualizado su ciberseguro Hiscox CyberClear 360º con nuevas coberturas, mayores sublímites en determinadas garantías y nuevos servicios preventivos. La evolución del producto incluye además una simplificación del proceso de suscripción, con cuestionarios más reducidos para facilitar la gestión de mediadores y clientes.
Entre las novedades, Hiscox incorpora las coberturas de desactivación voluntaria y gastos de emergencia y amplía los límites disponibles en garantías relacionadas, entre otras, con el fraude, el robo electrónico de fondos, la suplantación de identidad, los gastos de mitigación, las sanciones derivadas de la normativa PCI para tarjetas de pago y la sustitución o reparación de equipos.
Más herramientas para prevenir el ciberriesgo
La actualización de Hiscox CyberClear 360º refuerza también la vertiente preventiva del producto mediante herramientas orientadas tanto a detectar vulnerabilidades técnicas como a reducir el riesgo asociado al factor humano.
Los mediadores dispondrán a través de MyHiscox de un servicio de escaneo de ciberseguridad que permite realizar una evaluación externa de la exposición digital de una empresa, detectar posibles vulnerabilidades y obtener recomendaciones de mejora.
Por otro lado, Hiscox CyberClear Academy incorpora un simulador avanzado de phishing, desarrollado junto a CybSafe con un enfoque basado en psicología conductual. La herramienta permite desarrollar campañas adaptadas a las características de cada organización y, según Hiscox, puede reducir hasta un 60 % los errores humanos relacionados con la ciberseguridad.
Ana Silva, Cyber Lead de Hiscox España y Portugal, explica:
«Frente al incremento incesante en la sofisticación de los ciberataques, las soluciones estáticas ya no son suficientes. Por ello, en Hiscox trabajamos para que nuestras pólizas evolucionen al mismo ritmo que lo hacen las amenazas reales que afectan a las empresas».
La responsable añade que la renovación busca ofrecer una solución más ágil para los mediadores y adaptar la protección de las empresas a la evolución del riesgo cibernético.


