Los comerciales presentan la distribución más equilibrada frente al predominio del parabrisas en turismos y todoterrenos.
Redacción ‘MS’- La siniestralidad de lunas en automóviles durante 2025 mantiene una estructura clara en cuanto a los elementos afectados, pero presenta diferencias relevantes cuando se analiza en detalle por tipo de vehículo. Así lo detalla Asitur a través de un reciente comunicado.
El Observatorio Asitur Focus ha analizado la siniestralidad de lunas durante el ejercicio pasado y destaca que, en términos globales, el parabrisas delantero concentra algo más del 70 % de los siniestros, situándose claramente por encima del resto de piezas. A bastante distancia se encuentran la luneta trasera, con en torno al 7 %, las lunas de las puertas delanteras (5 %) y traseras (cerca del 3 %).
Sin embargo, esta distribución general no es homogénea y varía de forma significativa en función del tipo de vehículo, lo que permite identificar perfiles de siniestralidad diferenciados.
En los turismos, el parabrisas presenta su mayor peso relativo, alcanzando el 72,8 % de los siniestros, lo que refuerza su carácter predominante en este segmento. Este comportamiento se mantiene en los todoterrenos, aunque con un mayor peso de la luneta trasera, que se sitúa en el 8,6 %, y de las lunas de las puertas traseras, por encima del 3,5 %.
Donde el patrón cambia de forma más clara es en los vehículos comerciales. En este caso, el parabrisas pierde peso relativo hasta situarse en torno al 65 %, mientras que la luneta trasera alcanza el 9,6 %, su mayor representación entre los distintos segmentos. También aumenta el peso de otros elementos, que se aproximan al 17 %, configurando una distribución más equilibrada entre piezas.
Por su parte, los vehículos industriales de más de 3.500 kg presentan también una estructura propia. Aunque mantienen un elevado peso del parabrisas, cercano al 72 %, destaca especialmente la relevancia de otros elementos acristalados, que superan el 20 % del total. En este segmento, la luneta trasera apenas alcanza el 2 % y las lunas de las puertas tienen una presencia residual.
Desde el punto de vista temporal, el Observatorio señala que la distribución de los siniestros muestra cierta variabilidad a lo largo del año. Octubre concentra el mayor porcentaje de siniestros de lunas, con cerca del 9,8 %, seguido de julio (9,7 %) y mayo (9,3 %), mientras que diciembre se sitúa como el mes con menor peso relativo, en torno al 6,9 %.
En conjunto, los datos de 2025 reflejan que, aunque el parabrisas sigue siendo el principal elemento afectado, la siniestralidad de lunas presenta matices relevantes según el tipo de vehículo, con patrones diferenciados que responden a su uso y a las características propias de cada segmento.

























































