Redacción Muy Segura.- El incremento de los costes de reparación de los vehículos se ha convertido en uno de los principales desafíos para mantener una movilidad asequible. Esta es una de las cuestiones centrales de la Conferencia Internacional RCAR 2026, que reúne esta semana en Ciudad de México a representantes de 19 institutos de investigación del automóvil de 15 países, entre ellos Cesvimap y Centro Zaragoza.
La conferencia, organizada en el marco del Research Council for Automobile Repairs (RCAR), aborda cómo la colaboración entre aseguradoras, fabricantes y centros de investigación puede contribuir a reducir tanto la frecuencia como el coste de los siniestros.
Actualmente circulan por el mundo más de 1.400 millones de turismos. A la complejidad tecnológica de los nuevos vehículos se suman factores como el encarecimiento de la energía, las dificultades en las cadenas de suministro y el precio de los componentes, que ejercen una presión creciente sobre los costes de reparación.
Tres prioridades: vehículos reparables, prevención y eficiencia
Uno de los principales planteamientos de RCAR es que la facilidad de reparación se tenga en cuenta desde las primeras fases del diseño de los vehículos, especialmente ante la creciente presencia de sistemas electrónicos avanzados y nuevas tecnologías de propulsión.
En el ámbito de los vehículos eléctricos, los centros de investigación trabajan en procedimientos específicos para evaluar los daños que pueden afectar a las baterías de alta tensión. En este contexto, Cesvimap, centro de I+D+i de MAPFRE, compartirá su experiencia en Batraw, un proyecto europeo centrado en el desmontaje, la reutilización y la recuperación de materiales estratégicos de las baterías.
Otra de las prioridades es la prevención de pequeños accidentes, especialmente durante las maniobras de aparcamiento.
Según las estimaciones recogidas por RCAR, una implantación generalizada de los sistemas de frenado autónomo de emergencia a baja velocidad podría reducir hasta un 15 % las reclamaciones por daños derivados de colisiones a escala mundial.
Las investigaciones presentadas también apuntan al potencial de estas tecnologías. Un estudio de Allianz Center for Technology concluyó en 2025 que el 66 % de los accidentes producidos al maniobrar marcha atrás durante el estacionamiento podrían evitarse mediante frenado automático de emergencia. Por su parte, investigaciones del Insurance Institute for Highway Safety estadounidense identificaron una reducción del 78 % en este tipo de accidentes cuando el sistema se combinaba con cámaras traseras y sensores de aparcamiento.
La tercera línea de trabajo se centra en priorizar la reparación frente a la sustitución de componentes cuando resulte técnicamente viable y seguro, apoyándose en procedimientos estandarizados, profesionales cualificados y el uso de recambios reciclados o alternativos certificados.
Una mayor colaboración con los fabricantes
Augusto Bagase, CEO de CESVI México y anfitrión de la conferencia, destaca la importancia de la investigación aseguradora para prevenir daños y mejorar la reparación de los vehículos, aunque subraya que estos avances requieren un diálogo constructivo con los fabricantes.
En esta misma línea, Christoph Lauterwasser, secretario general de RCAR, pone el acento en la cooperación internacional y el intercambio de conocimiento entre los institutos de investigación.
«Nuestros centros comparten un objetivo común: reducir los daños, mejorar la eficiencia de las reparaciones y, con ello, contribuir a mantener una movilidad asequible para los consumidores a largo plazo», señala Lauterwasser.
La Conferencia Internacional RCAR 2026 sitúa así la prevención, la reparabilidad y la colaboración entre la industria automovilística y el sector asegurador como elementos fundamentales para contener los costes de los siniestros y favorecer una movilidad más accesible.

