Andrea López-Francos, nueva Directora de Asesoría Jurídica Corporativa de ARAG

Andrea López-Francos (ARAG): “Debemos conseguir que la Asesoría Jurídica Corporativa se vea como una aliada, no como una barrera que pone trabas al progreso”

Hablamos con Andrea López-Francos, nueva Directora de Asesoría Jurídica Corporativa de ARAG, que participará en la Semana del Seguro explicando las últimas novedades legislativas.

¿Cuál ha sido tu trayectoria profesional hasta llegar a ARAG?

Siempre tuve claro que quería estudiar Derecho, pero mi trayectoria profesional no es la típica que se puede esperar de un abogado de empresa. Empecé la carrera queriendo ser Notaria, como mi abuelo, y la acabé queriendo ser Diplomática. También pasé por un periodo en el que me estuve planteando realizar el Doctorado en Derecho Internacional gracias al catedrático de Derecho Internacional que dirigió mi tesis de Máster. En todos esos pasos que fui dando aparentemente sin mucho que ver entre sí, existía un denominador común: unas ganas tremendas de aprender y profundizar en todas las ramas del derecho. Hay una frase de Martin Luther King que me gusta mucho que dice algo así como que no es necesario ver el camino completo sino simplemente dar el primer paso y el resto irá apareciendo a medida que camines. Creo que esa frase resume muy bien mis inicios profesionales. Cada persona necesita ir descubriendo por sí misma, con sus tiempos, sus errores y sus aciertos, el camino profesional que quiere seguir. En mi caso, ese camino que empezó cuando decidí matricularme en la Facultad de Derecho me ha traído a ARAG, así que no puedo estar más que satisfecha del trayecto recorrido hasta la fecha.

«Hay una frase de Martin Luther King que me gusta mucho que dice algo así como que no es necesario ver el camino completo sino simplemente dar el primer paso y el resto irá apareciendo a medida que camines».

¿Qué aprendizajes clave te han acompañado en tu carrera y que crees que aportarán valor a AJC?

Los abogados, en un entorno tan regulado como el actual, vivimos en un aprendizaje continuo. Además, el sector asegurador está fuertemente regulado por lo que la mayor parte de las cosas que suceden, tienen un componente legal asociado. Con los años te das cuenta que para poder ser un buen asesor legal interno igual de importante son los conocimientos técnicos como entender el funcionamiento y necesidades de la entidad para la que se trabaja, saber gestionar situaciones de estrés, adaptarse a las necesidades cambiantes del negocio y establecer prioridades. Las empresas, aseguradoras o no, avanzan muy rápidamente y los asesores legales internos tenemos que ser capaces de adaptarnos a esos cambios sin agobiarnos en exceso.

Delegar, apoyarte en el equipo, pedir ayuda si lo necesitas y poner límites no te hace peor profesional, sino todo lo contrario. Los años te enseñan a gestionar o a compatibilizar los tiempos del negocio con tus propios tiempos y a ir adaptando tu agenda diaria a las prioridades del negocio y a las tuyas propias.

La profesión de abogado de empresa es una carrera de largo plazo. Para poder prestar un servicio de calidad es necesario entender que los tiempos del Departamento Legal no son los tiempos del negocio. No siempre es fácil encontrar el punto de equilibrio entre la innovación y la ausencia de riesgo legal.

«Las empresas, aseguradoras o no, avanzan muy rápidamente y los asesores legales internos tenemos que ser capaces de adaptarnos a esos cambios sin agobiarnos en exceso».

¿Qué retos principales identificas para AJC en los próximos años? En un contexto donde la IA genera nuevos desafíos legales, ¿cómo crees que AJC debe prepararse para afrontarlos?

En primer lugar, garantizar el cumplimiento y la adaptación de las entidades a las nuevas regulaciones en materias tan diversas como ESG, accesibilidad, consumo, competencia… Vivimos en una época de una fuerte presión regulatoria y esto es un desafío para los equipos legales internos.

En segundo lugar, la adaptación a las nuevas tecnologías. Es evidente que la tecnología está cambiando no solo la forma en que las aseguradoras operan en el mercado sino también la forma en que éstas se relacionan con sus asegurados y sus distintos distribuidores. El sector asegurador está avanzando mucho en la digitalización interna de procesos y, por tanto, las asesorías jurídicas internas no pueden quedarse atrás y tienen que integrar estas herramientas en sus flujos de trabajo diarios. Soy de las que piensan que los abogados no debemos tener miedo a la IA sino que la IA bien utilizada puede ser una buena herramienta que nos ayude a ser más eficientes y productivos. ARAG es muy consciente de ello y en AJC estamos bastante avanzados en este sentido.

«Soy de las que piensan que los abogados no debemos tener miedo a la IA sino que la IA bien utilizada puede ser una buena herramienta que nos ayude a ser más eficientes y productivos».

¿Cómo ha evolucionado la figura de la Asesoría Jurídica Corporativa con los años?

La función del asesor legal interno ha ido evolucionando en los últimos años hasta convertirse a día de hoy en un socio estratégico. Los asesores legales internos cumplen una importante función preventiva, anticipan riesgos legales en la toma de decisiones, se encargan de velar por el cumplimiento normativo, protegen la reputación de las entidades y participan en la planificación estratégica de las compañías. Los abogados internos tienen un conocimiento profundo del negocio, de sus procedimientos y políticas internas, de los productos que comercializa la entidad para la que trabajan, de los canales de venta que utilizan, etc. Contar con una Asesoría Jurídica interna dinámica y de calidad puede marcar la diferencia.    

«Los abogados internos tienen un conocimiento profundo del negocio, de sus procedimientos y políticas internas, de los productos que comercializa la entidad para la que trabajan, de los canales de venta que utilizan, etc.».

¿Cómo afectan las normativas de protección de datos al trabajo diario del equipo?

Mucho y, con el creciente uso de las herramientas de IA, cada vez más. En ARAG, todos los miembros del equipo estamos muy familiarizados con las normativas aplicables en materia de protección de datos y trabajamos para crear y fomentar, junto con nuestros compañeros de IT y Seguridad de la Información, una cultura de cumplimiento y para que nos involucren en todos los proyectos que puedan implicar algún tipo de acceso o tratamiento de datos personales de nuestra responsabilidad o de terceros. Tenemos la suerte de contar en el equipo con abogados expertos en protección de datos personales que dan apoyo al resto cuando surge algún tema especialmente complejo o delicado.

«Trabajamos para crear y fomentar una cultura de cumplimiento y para que nos involucren en todos los proyectos que puedan implicar algún tipo de acceso o tratamiento de datos personales de nuestra responsabilidad o de terceros».

¿Cómo ves la colaboración entre AJC y el resto de los departamentos?

Creo que en los últimos años ha mejorado mucho y los departamentos legales de las empresas están cada día más integrados en la toma de decisiones. La colaboración entre los departamentos legales y el resto de las áreas de las compañías es muy necesaria para garantizar el cumplimiento normativo y minimizar posibles riesgos. En general, en todas las empresas se ha pasado del “que no se entere Legal para que no me pare el proyecto” a “vamos a ver cómo Legal nos puede aprobar este proyecto”. Como comentaba anteriormente, el perfil de los abogados internos en la actualidad es un perfil muy preventivo, somos una garantía para mitigar riesgos y ofrecer soluciones de calidad y más seguras. Debemos conseguir que nos vean como un aliado para fortalecer el negocio y la calidad del servicio, no como una barrera o como un enemigo que solo pone trabas al progreso y al avance del negocio.

«El perfil de los abogados internos en la actualidad es un perfil muy preventivo, somos una garantía para mitigar riesgos y ofrecer soluciones de calidad y más seguras».