Redacción Muy Segura.- Cerca del 14% de la población de Euskadi presenta problemas de rodilla, una incidencia que, según los expertos, está aumentando tanto por una práctica deportiva más prolongada e intensa como por el incremento de la esperanza de vida y de patologías degenerativas como la artrosis.
«Por un lado, la población cada vez hace más ejercicio, durante más años y con mayor intensidad, aumentando la probabilidad de lesiones; y, por otro, el aumento de la esperanza de vida apunta a un aumento de enfermedades degenerativas en la rodilla, como puede ser la artrosis», explica el Dr. Íñigo Martín Egaña, traumatólogo de la Clínica IMQ Zorrotzaurre.
Los problemas de rodilla pueden tener un origen traumático —incluidas las lesiones deportivas— o degenerativo. Aunque no todos pueden evitarse, el especialista identifica cinco grandes ejes preventivos: fuerza muscular, peso adecuado, progresión del entrenamiento, buena técnica y atención temprana a las molestias.
Prevenir no significa dejar de moverse
Entre las patologías y lesiones más habituales se encuentran la artrosis, las lesiones de menisco y del ligamento cruzado anterior (LCA), los problemas de rótula y dolor femoropatelar, las lesiones del cartílago, las tendinopatías y las fracturas.
Las medidas preventivas dependen de cada caso, pero incluyen mantener una musculatura adecuada, controlar el peso, evitar incrementos bruscos de las cargas de entrenamiento, trabajar la estabilidad y la técnica deportiva y atender de forma temprana las lesiones y molestias persistentes.
En el caso del LCA, especialmente frecuente en determinados deportes, los programas de entrenamiento neuromuscular con trabajo de fuerza, propiocepción, equilibrio y técnica pueden contribuir a disminuir el riesgo. Para la artrosis, mantener un peso saludable, realizar ejercicio regular de bajo impacto y conservar una buena musculatura ayuda a reducir la sobrecarga articular y puede retrasar la aparición de síntomas.
«Prevenir no significa garantizar que una lesión no vaya a producirse, sino reducir su probabilidad, retrasar problemas degenerativos y evitar que determinadas molestias evolucionen hacia lesiones de mayor gravedad», recuerda el Dr. Martín Egaña.
Cuando una lesión requiere intervención quirúrgica, IMQ cuenta entre sus recursos asistenciales con la última versión del Robot ROSA, tecnología utilizada en cirugía de prótesis que permite personalizar la intervención en función del paciente y, según la información facilitada por IMQ, realizar una menor incisión, reducir el daño en los tejidos y el sangrado y favorecer una recuperación más rápida.



