International SOS: Cinco previsiones de riesgos para 2021 con el COVID-19 como denominador común

Redacción ‘MS’- El nivel de riesgos global para la fuerza laboral ha alcanzado su punto más alto desde 2016, según los resultados del reciente informe Risk Outlook 2021 de International SOS. Según indica la compañía a través de un comunicado reciente, el estudio, llevado a cabo por Ipsos MORI, revela las conclusiones de una encuesta de tendencias de resiliencia en el negocio entre más de 1.400 profesionales de la prevención de riesgos en 99 países. Asimismo, reúne los hallazgos del Consejo de Workforce Resilience y otros muchos datos propios de International SOS.

Cinco predicciones del informe International SOS Risk Outlook 2021

  • Las turbulencias económicas y políticas recrudecerán las tensiones, la inestabilidad civil y el crimen.
  • Los equipos de gestión de crisis dedicados a la pandemia van a redefinir la práctica del ‘Duty of Care’
  • La creciente infodemia aumentará la demanda de información y asesoramiento sobre salud y seguridad de fuentes fiables.
  • Los problemas de salud mental serán un factor clave que afectará a la productividad.
  • La prioridad dada a la COVID-19 generará puntos ciegos que ocultarán otros riesgos.

Principales conclusiones del informe.

“El riesgo para la fuerza laboral se percibe en su punto más alto de los últimos cinco años y se espera que aumente durante el 2021”.

Como era previsible, cerca de ocho de cada diez profesionales de la prevención de riesgos creen que los riesgos para la salud y la seguridad para la fuerza laboral aumentaron en 2020. Así lo destacan los empleados domésticos (85%), representantes legales (81%), estudiantes y profesores (80%), viajeros de negocios (79%) y trabajadores en remoto (77%). Además, aproximadamente la mitad de los encuestados cree que aumentará aún más en 2021. Esta preocupación tiene mayor intensidad en Asia, especialmente entre los representantes legales (60%) y los viajeros de negocios (60%).

El 91% encuestados de EEUU también destacaron un incremento en el riesgo. Esta percepción, junto con la pérdida de confianza en los gobiernos locales e instituciones sanitarias, se percibe como un desafío clave para el 31% de los encuestados, aunque tiene más intensidad en el continente americano.

“La pandemia del COVID-19 ha creado una triple crisis: a la de salud pública, se le une la geopolítica y la económica, que también impactan en la fuerza laboral y en las empresas a escala global. Esto se ha visto agravado por la “infodemia” o sobreabundancia de información, en un entorno mundial cada vez más complejo. Es cierto que las noticias sobre las vacunas son muy positivas y existen recursos que ofrecen orientación y apoyo, como nuestra web sobre evacuación y servicios de asistencia para la COVID-19. Pero, aun así, las organizaciones deberán evolucionar en sus prácticas sobre el ‘Duty of Care’. Al igual que el 11S cambió la forma en que los empleadores abordan su deber de asistencia en cuestiones de seguridad, la pandemia será un cambio duradero en el empleador a la hora de abordar las amenazas a la salud de los empleados”.

Santiago Álvarez de Toledo, Country Manager de International SOS para España y Portugal.

“La pandemia ha traído consigo que la toma de decisiones sobre cuestiones de salud se realice a nivel directivo, así como una creciente necesidad de asesoramiento médico a tiempo real y más responsabilidad de la organización por el bienestar de sus empleados, incluidos los que trabajan desde casa. A medida que las organizaciones se esfuerzan por volver a su actividad comercial, el COVID-19 será el prisma por el cual se verán la mayoría de los demás riesgos. Las tradicionales percepciones sobre responsabilidad sanitaria deben cambiar para estar más alineadas con las buenas prácticas internacionales y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas cobrarán mayor importancia. Conforme el sector de viajes retoma su actividad progresivamente para apoyar la recuperación de la economía global, las compañías deberán organizarlos de manera segura y sostenible, contando siempre con la confianza de los viajeros y abordando sus problemas de bienestar”, concluye Álvarez de Toledo.

La brecha de productividad en 2021

La mayoría de los profesionales de riesgos encuestados consideran que las enfermedades infecciosas (incluida la COVID-19, pero también otras como la malaria, el dengue, el ébola o el zika) causarán una disminución en la productividad de los empleados durante el próximo año. Por otro lado, uno de cada tres encuestados anticipa que los problemas de salud mental también contribuirán a ello. Esto sube hasta el 43% entre los responsables de grupos de estudiantes y profesores encuestados. Sin embargo, los expertos del Workforce Resilience Council predicen que los problemas de salud mental incluso superarán al COVID-19 en este 2021.

Otros riesgos han quedado atrás entre los encuestados como principal preocupación como la clasificación del riesgo país, los problemas de transporte y las amenazas de seguridad. Entre los viajeros de negocios encuestados, citaron a las amenazas geopolíticas (30%) tensiones civiles (25%) y amenazas a la seguridad (32%) en bastante menor medida que en el informe del pasado año (52%, 52% y 68%, respectivamente).

Los resultados del estudio han desvelado una desconexión y un nivel de miopía causado por la  COVID-19 que oculta otros riesgos y que puede ser preocupante para el negocio de las organizaciones. Los problemas de seguridad se han visto agravados por la pandemia, particularmente en relación con las tensiones civiles y protestas políticas, y eso ha sido impulsado tanto por el oportunismo relacionado por la pandemia como por las fracturas políticas ya existentes. De manera similar, los niveles de delincuencia han aumentado en algunos lugares, y hemos observado que estamos ya en el comienzo de las consecuencias socioeconómicas y psicológicas que trae el COVID-19”.

Javier Mollá, Regional Security Manager en International SOS.

“Es lógico que, de una forma u otra, la población en general y las empresas estén más centradas en las restricciones y la aplicación de las precauciones relacionadas con la COVID-19. Sin embargo, no han disminuido los problemas de seguridad y protección, tal y como demostraron entre otros muchos, los ataques terroristas de Viena. De manera similar, responder ante las amenazas de gran impacto como los desastres naturales, ha aumentado su complejidad debido a las consideraciones médicas por la COVID-19 y las restricciones a la movilidad”.

Riesgos de evacuación

“Los requerimientos para el desarrollo de evacuaciones se ha incrementado en gran medida, incluso para aquellos empleados con necesidades médicas agudas y que a menudo implican cuestiones de seguridad complejas.  Conllevan una logística muy difícil, requieren un alto nivel de experiencia y tienen un impacto en la cuenta de resultados. Por eso, las organizaciones que no han tenido apoyo logístico se han visto muy expuestas, tanto ellas mismas como sus propios empleados”.

Javier Mollá, Regional Security Manager en International SOS.

Casi un tercio (28%) de los profesionales de prevención de riesgos encuestados citan a la capacidad de evacuar a los empleados cuando sea necesario como un desafío para asegurar su salud y seguridad. Esto queda más patente entre los encuestados que apoyan a los representantes legales (39%), y aquellos que viven en África, Medio Oriente, y Japón (37% respectivamente).

“El 73% de los profesionales encuestados predicen que las razones médicas de Covid -19 serán    la causa más probable de evacuación el próximo año”.

  • Aumenta hasta el 80% para los encuestados con sede en Asia.
  • 1 de cada 3 (31%) de los encuestados cita el cierre de la frontera, esto aumenta al 40% para los encuestados en Australia y al 50% en Singapur.
  • Aunque una quinta parte (21%) de todos los encuestados piensa que los desastres naturales son la causa más probable, crece hasta el 34% de los encuestados en EE. UU y al 36% en Japón.
  • Las amenazas a la seguridad siguen siendo importantes para África y Oriente Medio, donde el 37% de los encuestados cree que provocarán una evacuación en este año, una percepción de media más alta que en otras regiones (25%). Como se refleja en el Mapa de Riesgos de International SOS, más del 55% de los países de África se encuentran ahora total o parcialmente bajo un nivel de riesgo de seguridad alto o extremo, con un aumento este año de la actividad militar o insurgente.

“Los cinco principales desafíos operativos para las organizaciones a la hora de garantizar la salud y la seguridad de todos sus empleados”.

La encuesta también descubrió las brechas en las que las organizaciones pueden tener dificultades operativas para proporcionar la protección en salud y seguridad necesaria para todos sus empleados. Estos son los cinco principales desafíos:

1. Tener los recursos adecuados para lidiar con la COVID-19 54%
2. Acceso a una información precisa y oportuna sobre las amenazas a la salud y la seguridad 40%
3. Educar a los empleados sobre los riesgos 35%
4. Lidiar con problemas de salud mental 33%
5. Comunicación durante la crisis 33%