Jordi Rubio, Responsable Nacional Red de Corredores DKV Seguros
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- Tengo muchas aficiones, correr por la montaña, la bicicleta, el tiro olímpico, la lectura, pero la afición que más satisfacciones personales me ha dado ha sido la de pintar figuras
Figuras que nos han acompañado en la historia de la humanidad, ya que las más antiguas datan del antiguo Egipto por el 2.000 A.C,
Pero los soldados de plomo propiamente dichos datan del siglo XVIII y la figura maciza se desarrolló en Francia a finales del XIX, continuando durante un siglo siendo un juguete para los niños y no tan niños. En los años 70 se vuelven a fabricar con técnicas más avanzadas de una aleación de plomo y estaño, con artistas y escultores que llegaron a diseñar verdaderas maravillas
Desde mi infancia, como a cualquier niño, me gustaban las aventuras, el cine, los cómics y la lectura, que me trasladaban a lugares recónditos donde me imaginaba los hechos que describen. De ahí nació mi pasión por la historia.
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- Para mi significó una forma de adquirir conocimientos y cultura de forma diferente y divertida además de las clases del colegio. Y esta afición en particular me ayudó a disfrutar de la historia, de la geografía, de las ciencias sociales y de la pintura.
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- Para poder entrar en la historia, utilizaba mis juguetes y unos en concreto me ayudaban a imaginarme que era protagonista en ese suceso que acababa de conocer. Eran esos soldaditos de plástico, de escala 1/32, con poco detalle que mi padre me compraba cada sábado por la tarde en una tienda del barrio. Era un soldado a la semana, no había más presupuesto, 5 pesetas de aquel entonces.
El origen de dar el paso a la pintura llego a la edad de 7 años, creía que esas figuras de plástico de color gris, podrían mejorar mucho su realismo y darles vida si los pintaba. Y así empezó todo, esas navidades mi tío me compró pinturas sintéticas y unos pequeños pinceles y empece a pintar mis soldados de plástico.
Me aficione a utilizar una escala concreta 1:72, ya que me permitía comprarme con el mismo presupuesto más figuras y recrear así escenas de batallas en formato reducido
Esas películas, en las que se narraban acontecimientos históricos en diferentes momentos de la humanidad, me servían para intentar plasmar de forma más tangible e interactiva ese hecho acontecido, pero trasladado en el patio de mi casa
Fueron pasando los años y la técnica fue mejorando, pasando de las pinturas sintéticas a las acrílicas. Ya por aquel entonces disponía de varios ejércitos pintados, que eran la diversión de mis amigos y la mía, en poner en el terrado de nuestra casa el escenario de las batallas que habíamos visto en el cine o habíamos leído en tebeos y libros.
Eran batallas largas, que duraban a veces toda una tarde, eso sí, con las obligadas paradas para merendar, ya que sino las capitanas generales, nuestras madres, nos amenazaban de que el final de la batalla podría ser antes de lo previsto en nuestros planes estratégicos
La adolescencia llegó y esas recreaciones pasaron a la historia, aunque yo mantuve el entusiasmo en seguir pintando y me cambié a los soldados de plomo o de metal, material que no había pintado nunca y grata fue mi sorpresa al ver que el catálogo de piezas era mucho más amplio de lo que me imaginaba. Progresé en las técnicas de pintura, combinando acrílicos, y añadiendo tintes para conseguir más efectos.
Pero una de las consecuencias en intentar conseguir la mayor exactitud en los colores de la vestimenta, tipo de armamento, etc, fue la búsqueda de documentación, en todas las fuentes que estaban a mi alcance. En la biblioteca, mientras hacía mis deberes, o en los mercados y tiendas de libros antiguos y de ocasión.
Contra más me documentaba más interés tenía en la Historia y de esta forma pase de pintar figuras de la antigua roma, pasando por la edad media, la época napoleónica, mi preferida ,en cuanto a la diversidad de uniformes, los conflictos coloniales, las tribus indias y las guerras mundiales del siglo XX
A lo largo de todos estos años, casi 55 ya, he ido experimentación con pinturas acrílicas, combinado con óleos e incluso el pastel, raro verdad, para conseguir efectos únicos en las texturas de la ropa del uniforme.
Pero también ha sido una fuente de relajación. Después de la cena, o los fines de semana, dedicar una hora a la pintura me ayuda a relajarme, empezando a controlar la respiración para estabilizar el pulso para que los trazos sean precisos. Una hora después soy otro, incluso si es por la noche, descanso mucho mejor.
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- Puede parecer que el soldado de plomo sea una aproximación a la guerra, pero también es una forma de entender que los conflictos bélicos no sirven para nada y que la única vía posible de entendimiento entre los seres humanos es a través de la paz y el diálogo
Cuando has finalizado una pieza bien pintada donde has conseguido la exactitud de los colores del uniforme, lo que representaría en ese momento histórico y trasladarte a ese lugar del mundo, era uno de los motivos para que siguiera pintando.
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- Cada pieza tiene parte de mi propia historia, en todos los sucesos que han acontecido en mi vida tengo una referencia, siempre que ha ocurrido algo estaba en proceso de pintado de una figura, ya que puede durar varias semanas. Dependiendo de la calidad que quieras darle, puede ser desde las 2 horas hasta las 18 horas. Por eso tengo figuras que me recuerdan los días previos al nacimiento de mis hijos, de momentos de alegría y también de momentos por la pérdida se seres queridos
Mi afición también me ha llevado a ir comprando figuras raras y cuando viajo por vacaciones a diferentes países, siempre voy a mercadillos de antigüedades para conseguir nuevas piezas.
En estos momentos tengo cerca de 950 figuras de plomo pintadas por mi, sin contar todos los soldados de plástico que regalé. También tengo otras que he comprado como coleccionista, quizás todas juntas superan las 1.200 de diferentes escalas, desde los 15mm a los 180 mm. Además tengo todavía por pintar, unas 250 que están esperándome a que les dé un poco de vida.
En estos últimos años, las figuras han evolucionado y la resina destaca como material alternativo e idóneo por su gran definición y detalle
Ahora que ya se aproxima la jubilación, seguiré con mi afición e intentaré dedicarle más tiempo y así seguir disfrutando de la historia, la pintura y la relajación.
GALERÍA FOTOGRÁFICA























































