La Clínica IMQ Zorrotzaurre promueve la donación de sangre, plasma sanguíneo y médula ósea

La Clínica IMQ Zorrotzaurre promueve la donación de sangre, plasma sanguíneo y médula ósea

Redacción ‘MS’- La Clínica IMQ Zorrotzaurre, el mayor hospital privado del País Vasco, ha celebrado una jornada completa de donación de sangre y plasma, promoviendo, asimismo, la donación de médula ósea. La iniciativa ha sido impulsada por la Comisión de Hemoterapia de este hospital, con la colaboración del Centro Vasco de Transfusión y Tejidos Humanos de Osakidetza-Servicio Vasco de Salud. Cada año, la Clínica IMQ Zorrotzaurre realiza hasta tres jornadas de donación, contribuyendo con este compromiso a la obtención de este recurso sanitario de primera necesidad. Así lo detalla IMQ a través de un reciente comunicado.

La sangre es un tejido conectivo líquido imprescindible para numerosos procesos sanitarios habituales y que no se puede obtener de manera artificial en laboratorio, por lo que la donación, altruista, es el único método para obtenerla.

Gracias a una campaña de comunicación previa, que ha incluido tanto correos electrónicos a empleados, como también la colocación de carteles en las salas de espera y pasillos del centro, a la jornada se han acercado, como donantes, tanto personal de la Clínica, como usuarios de la misma y familiares acompañantes.

Donación de médula ósea

Uno de los aspectos novedosos de esta jornada de donación ha sido la promoción de la donación de médula ósea entre las personas donantes que se han acercado al punto de extracción. Así, tanto la médica presente, como los dos enfermeros, han explicado este procedimiento, consistente en sustituir las células enfermas de una persona con enfermedades de la sangre (por ejemplo, la leucemia) por células sanas de una persona donante.

Estas células, llamadas células madre o progenitores hematopoyéticos, se encuentran en el interior de algunos huesos del cuerpo humano como las crestas ilíacas (hueso de la cadera), siendo esto a lo que se denomina médula ósea.

La donación de médula ósea es un programa de salud prioritario en la sanidad vasca ya que muchas personas necesitan un trasplante como única opción para superar la enfermedad y poder seguir viviendo.

Cualquier persona que desee ser donante, primero, debe informarse detalladamente, pudiendo valerse para ello de la Guía del Donante de Osakidetza; y si finalmente se quiere dar el paso, Osakidetza tiene definido un procedimiento sencillo que consiste en registrarse como donante universal en una página web específica.

Posteriormente, se concertará una cita con el Servicio de Coordinación de Trasplante o el Centro Vasco de Transfusión y Tejidos Humanos para solventar dudas, hacer un análisis de sangre y firmar el consentimiento. A partir de ese momento, la persona formará parte del Registro de Donantes de Médula Ósea (REDMO), gestionado por la Fundación Josep Carreras, y para cualquier persona del mundo que lo necesite.

Donación de plasma sanguíneo

Otro de los aspectos que también se han planteado a los donantes por los profesionales sanitarios encargados de la jornada, ha sido la posibilidad de donación de plasma sanguíneo, una opción que muchos desconocían, así como sus características.

Tal y como se recuerda desde la Asociación de Donantes de Euskadi, en el plasma —un líquido transparente que representa el 55% del volumen total de la sangre— se encuentran suspendidos los glóbulos rojos, los glóbulos blancos y las plaquetas. Está formado por agua (90%), sales minerales y una gran cantidad de proteínas que contribuyen al correcto funcionamiento del organismo.

La donación solo de plasma o “plasmaféresis” consiste en extraer sangre, separar las células sanguíneas mediante un separador celular, retener el plasma y devolver el resto al donante por la misma vía.

Este proceso supone que la duración de la plasmaféresis sea más larga que una donación estándar de sangre (45 minutos frente a unos 20 minutos, incluida la entrevista médica previa).

Como el plasma es en su mayor parte agua, la recuperación del donante es muy rápida y las donaciones pueden ser más frecuentes. Se puede donar plasma cada mes, en contraste con la donación de sangre, que se recomienda que se realice en intervalos de cuatro meses (tres veces por año).