Redacción ‘MS’- Cada segundo jueves de octubre el mundo se detiene a reflexionar en torno a la visión, una función vital cuyo deterioro afecta a millones de personas. El Día Mundial de la Visión, instituido en el año 2000 por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Agencia Internacional para la Prevención de la Ceguera (IAPB), busca concienciar sobre la importancia de la salud ocular y la prevención de la discapacidad visual, impulsando la atención precoz y el acceso universal a los servicios oftalmológicos de calidad. Se trata de una llamada global a la acción para que ningún niño, joven o adulto vea limitada su vida por una discapacidad visual evitable.
Según la OMS y la IAPB, a día de hoy más de 1.000 millones de personas en todo el mundo sufren alguna forma de discapacidad visual que podría haberse evitado o tratado. Entre las causas más frecuentes destacan errores de refracción no corregidos, cataratas, degeneración macular asociada a la edad, glaucoma y retinopatía diabética.
En el contexto europeo y estatal, se observa una tendencia al alza de las afecciones visuales. El último estudio sobre visión en personas adultas revela que el 79,5% de los españoles mayores de 18 años tiene algún defecto visual, porcentaje que se eleva al 84,7% en la población vasca, situando a Euskadi entre las regiones más afectadas del Estado. La presbicia o vista cansada lidera el ranking de afecciones, con un 41,9% de afectados, seguida de la miopía, la hipermetropía y el astigmatismo.
Por edades, el 67% de las y los jóvenes de 18 a 34 años presenta problemas visuales, porcentaje que asciende al 74% en adultos de 35 a 54 años y llega hasta el 95% en mayores de 55 años. Estas cifras evidencian la importancia de la prevención y los controles rutinarios a lo largo de toda la vida.
La doctora Marta Galdos, oftalmóloga de IMQ, lo resume así: “En la infancia y la adolescencia predominan los errores de refracción como miopía, hipermetropía y astigmatismo. En la edad adulta surgen problemas como la presbicia, cataratas, glaucoma o degeneración macular. Sin embargo, la prevención y el diagnóstico precoz resultan eficaces en la mayoría de los casos: una revisión anual puede evitar complicaciones a largo plazo”.
Diferencias de prevalencia según sexo y edad
La discapacidad visual muestra diferencias marcadas según la edad y el sexo. Según la IAPB y la OMS, dos tercios de las personas ciegas en el mundo son mujeres. Esta brecha se explica parcialmente por una mayor esperanza de vida femenina, pero también por cuestiones hormonales y desigualdades en el acceso a servicios oftalmológicos. En España, los datos revelan que hasta los 65 años los problemas visuales afectan más a los hombres, mientras que a partir de esa edad es el 67% de las mujeres quienes sufren alguna discapacidad visual frente al 33% de los hombres.
En el caso de la población vasca, la franja de edad de 41 a 64 años es la que más se preocupa por su salud ocular, si bien el grupo de menores de 40 años es el más despreocupado, con solo un 69% pendientes de su estado visual.
La epidemia de las pantallas y la miopía
Uno de los desafíos más significativos de los últimos años es el impacto de los dispositivos electrónicos en la salud ocular infantil. Los expertos alertan que casi el 40% de los niños y adolescentes son miopes hoy, y la OMS estima que la cifra podría superar el 50% para el año 2050. El uso excesivo de tabletas, móviles y ordenadores fomenta el desarrollo precoz de la miopía y genera síntomas como fatiga ocular, sequedad, visión borrosa y dolores de cabeza. Más del 45% de los escolares no acude nunca a revisiones oftalmológicas y cerca del 44% de los docentes reconoce síntomas tempranos de miopía en su alumnado.
La doctora Marta Galdos, oftalmóloga de IMQ, incide: “La visión en la infancia se encuentra en pleno desarrollo hasta los 8 o 9 años. Detectar y tratar precozmente problemas como el estrabismo, la hipermetropía, el astigmatismo o la miopía es clave para evitar complicaciones como el ojo vago o ambliopía. Los dispositivos electrónicos están acelerando la aparición de miopía en edades cada vez más tempranas, por eso recomendamos limitar su uso, fomentar actividades al aire libre y establecer revisiones oftalmológicas periódicas desde los tres años, o antes en caso de antecedentes familiares”.
El Día Mundial de la Visión es una oportunidad inmejorable para recomendar a la sociedad vasca que realice revisiones oftalmológicas regulares, adopte hábitos de vida saludables, limite el uso de pantallas y apoye la educación visual desde la infancia. La mayoría de los problemas visuales pueden evitarse o corregirse si se detectan a tiempo. Proteger la vista es invertir en calidad de vida, bienestar y autonomía para todas y todos.























































