Redacción Muy Segura.- Recoletos Consultores ha desarrollado un modelo de agentes de inteligencia artificial que adapta a las características de cada delegación, teniendo en cuenta aspectos como su ámbito geográfico, especialización, objetivos y perfil de cliente.
El planteamiento busca trasladar la IA desde herramientas de carácter general hacia tareas concretas de la actividad de una correduría, como el análisis de oportunidades, la preparación de reuniones y propuestas, la revisión documental o el apoyo a la estrategia comercial y de contenidos.
La configuración parte de las diferencias existentes entre los distintos modelos de negocio. Una correduría especializada en empresas industriales, por ejemplo, no requiere los mismos flujos de trabajo que un despacho profesional o un mediador centrado en clientes particulares. Por ello, los agentes se configuran de acuerdo con el mercado y la operativa de cada delegación, manteniendo en manos del profesional las decisiones técnicas y comerciales.
Aplicaciones en la operativa de las corredurías
El ecosistema incorpora herramientas sectoriales como SophIA Smart Broker, orientada al análisis de pólizas, detección de incoherencias y elaboración de comparativas, y RiskGEO Smart Broker, centrada en el posicionamiento de las corredurías en buscadores y asistentes de IA.
Estas funcionalidades se complementan con aplicaciones relacionadas con la prospección, negociación, seguimiento comercial, revisión documental y marketing.
«La herramienta es la parte fácil. El valor está en configurarla con el contexto del negocio, enseñar a utilizarla y mantener la supervisión humana. Cuando el agente conoce el sector, la cartera y los objetivos, deja de producir textos aislados y empieza a preparar trabajo útil para el mediador», explica Elena Yagüez, autora del artículo publicado por Recoletos Consultores.
Formación y supervisión humana
La implantación incluye una sesión individual sobre los agentes y sus posibles aplicaciones para cada delegado, acceso a formación grabada y un taller mensual sobre la gestión de equipos de IA especializados por tareas.
El modelo contempla asimismo un entorno corporativo, contrato de tratamiento de datos, inventario de agentes, formación de las personas usuarias y supervisión humana de los resultados generados por las herramientas.
Recoletos vincula este último aspecto al marco regulatorio europeo y, en particular, a las obligaciones relacionadas con la alfabetización en inteligencia artificial.
La propuesta se dirige también a asesorías, despachos, asociaciones y colegios profesionales interesados en desarrollar una unidad de negocio asegurador sobre su propia base de clientes.
Por otra parte, Recoletos comparte a través de ThynkIA casos prácticos sobre diferentes usos de estas herramientas, entre ellos el análisis de cartera, la planificación de la jornada o la revisión de tareas pendientes.

