Pilar González, Suscriptora Senior RC Sanitaria y Life Sciences. Beazley; Beatriz García, Client Advisor Healthcare. Marsh; y a Doris Martinell, General Counsel, International. Teladoc Health.

Salud digital en España: ¿En qué contexto estamos? ¿Cuál es su evolución? ¿Qué riesgos existen y cuáles son las soluciones?

Redacción ‘MS’- La salud digital en España avanza a pasos agigantados. De eso no hay ninguna duda.

Es un tema muy candente y que interesa cada vez a más ciudadanos. La salud digital tiene muchas ventajas, pero también conlleva ciertos riesgos.

Para hablar de esas ventajas y de esos riesgos hemos reunido a Pilar González, Suscriptora Senior RC Sanitaria y Life Sciences. Beazley; Beatriz García, Client Advisor Healthcare. Marsh; y a Doris Martinell, General Counsel, International. Teladoc Health.

Ha sido una conversación enriquecedora e interesante y que hemos dividido en tres bloques.

DE QUÉ CONTEXTO PARTIMOS EN ESPAÑA

En primer lugar, queremos que nuestras invitadas nos digan de qué contexto partimos en España. Queremos conocer a qué ritmo está evolucionado la salud digital, qué avances se están produciendo y que nos cuenten cuáles son las fórmulas más innovadoras que existen hoy para vincular salud con tecnologías.

En el segundo bloque analizamos los riesgos que conlleva el crecimiento de la salud digital y a qué áreas afectan y en qué medida; es decir, si esos riesgos son más pronunciados en el diagnóstico, en el tratamiento o en la atención al cliente. Un tema candente de este apartado es, sin duda, la privacidad de los datos.

Y ya en el tercer bloque nos vamos a centrar en las soluciones que está ofreciendo la industria aseguradora para mitigar esos riesgos.

Hecha esta introducción, vamos a empezar ya por saber a qué ritmo está evolucionando la salud digital en nuestro país.

Pilar González cree que el momento clave fue la pandemia, o sea, supuso un acelerador. Además, -añade- la pandemia influyó para que la salud digital se democratizara.

El impacto de la pandemia del Covid-19 impuso la exigencia de adaptar la medicina tradicional a un entorno digital para mantener la actividad asistencial. Y, por tanto, supuso el acelerador definitivo para la revolución que está viviendo el sector, en cuanto a desarrollo e implantación de nuevas tecnologías”.

En el plano económico indica según Global Market Insights que “en el 2020 se hablaba de que el mercado de salud digital mundial estaba valorado en 200.000 millones de dólares y que las previsiones apuntan a quér será una industria que seguirá con un crecimiento anual superior al 16%. Estoy hablando de alcanzar los más de los 800.000 millones de dólares de valoración a nivel mundial”.

Doris Martinell coincide en que la pandemia también marcó un antes y un después. “A raíz de la pandemia se han consolidado cambios estructurales en la forma de prestar y recibir atención sanitaria”.

Indica que el mercado de la telemedicina refleja una madurez creciente con una oferta cada vez más diversificada que abarca desde la teleconsulta tradicional —tanto con médicos de atención primaria como con especialistas— hasta servicios de prevención, salud mental y bienestar integral que se prestan por diferentes canales (videoconferencia, llamada, chat).

Asimismo, destaca el papel decisivo del sector asegurador en esta evolución. “Las compañías de seguros han sido un motor en el avance de la salud digital en España, integrando canales digitales en su propuesta asistencial y desplegando soluciones tecnológicas que mejoran la accesibilidad y la experiencia del paciente. Esta colaboración entre proveedores de salud digital, aseguradoras y sistemas sanitarios tradicionales está configurando un ecosistema más conectado, sostenible y centrado en la persona, haciendo más fácil el acceso a la salud”.

Por su parte, Beatriz García también es de la opinión que tras la pandemia se ha experimentado el mayor auge, tanto en lo público como en lo privado y que esto ha permitido que tanto el paciente como los profesionales de la salud tenga muchas ventajas.

De cara al paciente, podemos decir que ya se incluye la monitorización de muchas enfermedades y que la electrónica permite tener informes clínicos en aplicaciones móviles. Y para los profesionales, se ha modernizado todo muchísimo. Las aseguradoras se han visto obligadas a ir amoldándose rápidamente porque era lo que estaban exigiendo clientes y pacientes”.

QUÉ AVANCES SE ESTÁN PRODUCIENDO EN MATERIA DE SALUD DIGITAL

Redacción MS. Seguimos avanzando en esta conversación con nuestras invitadas y queremos saber ya más concretamente qué avances específicos se están produciendo en el área de la salud digital.

Pilar González dice que todo el mundo va a estar de acuerdo con la importancia que tiene la Inteligencia Artificial.

Desde el ámbito sanitario la IA es un aliado importante, sin embargo, se ha lanzado una advertencia: cuidado. Cada vez más personas consultan sus síntomas en herramientas de IA, y estas pueden ofrecer diagnósticos alarmantes. Un ejemplo: un otorrinolaringólogo tuvo que tranquilizar a un paciente convencido de que padecía un tumor cerebral, cuando en realidad se trataba de un simple acúfeno”.

Desde la Sanidad, los profesionales sanitarios están diciendo que hace falta sobre todo calidad y ética y que la IA «ahora mismo no es un dios, es un becario que está en fase de entrenamiento«. Para Pilar, siempre hay que acudir a un profesional; para eso sirven los servicios de telemedicina.

También estamos, viendo, –sigue explicando Pilar– temas de investigación genética (que es innovador, pero reciente), y nanotecnología en productos farmacéuticos para aplicar fármacos directamente a la dolencia del paciente”.

Beatriz García, por su parte, cuenta algunos ejemplos: “Hay clientes que están usando animales con células madre humana para reproducir órganos y dar lugar a trasplantes, ya que hay más demanda de trasplante que cuerpos humanos para poder donar. También hay novedades en la medicina y la investigación donde se habla de gemelos virtuales que reproducen órganos humanos para analizar enfermedades”.

Beatriz indica que son avances en toda regla y que, como se puede apreciar, con una utilidad muy directa. También comenta que se está implementando mucho la realidad virtual y la realidad aumentada para terapias de rehabilitación en problemas cardiovasculares y neuronales.

Doris Martínell, señala que el uso de la IA se está enfocando como una herramienta para incrementar la seguridad del paciente o mejorar la atención clínica, pero de ninguna manera va a sustituir a un profesional de la salud.

Un ejemplo que se está evaluando es el uso de la inteligencia artificial para generar automáticamente la transcripción de la interacción entre el médico y el paciente, con el fin de facilitar la elaboración del informe asistencial. Esta funcionalidad que optimiza tiempos y reduce la carga administrativa, permitiendo que el profesional sanitario —un recurso escaso— pueda optimizar su tiempo para la actividad clínica”.

Otro caso de uso actualmente en evaluación es la aplicación de Inteligencia Artificial en el servicio de tele-dermatología para analizar la calidad de las imágenes remitidas por el paciente. Esta capacidad elimina procesos manuales de verificación preliminar, estandariza la revisión inicial y contribuye a mejorar de forma significativa el flujo asistencial”.

Estas soluciones se desarrollan bajo principios de control humano significativo, transparencia algorítmica y ética en la toma de decisiones, alineados con el Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial.

Por su parte Beatriz García interpreta la Inteligencia Artificial como un complemento, ya que todavía está en sus inicios y es una base de datos muy escasa, por lo que no puede ser 100% fiable para dar un dictamen médico. Siempre ha de ser un profesional sanitario quien tiene que analizar esa información.

Interviene Doris Martinell Para ella, además de la IA, otro avance importante del sector es la evolución hacia la normalización y la certificación de soluciones digitales.

La Asociación Española de Normalización (UNE) desarrolló en 2023 la norma UNE 179011:2023, dirigida a proveedores de teleconsultas. Teladoc Health obtuvo dicha certificación el pasado año. Se trata de un estándar pionero que garantiza que los proveedores de teleconsultas cumplan requisitos robustos de calidad asistencial, transparencia, protección del paciente y seguridad operacional, contribuyendo de manera directa a reforzar la confianza y la integridad del ecosistema de salud digital”.

Pilar González interviene para comentar que estas empresas suelen tener un perfil muy global e internacional y son muy rigurosas en el cumplimiento diversas normativas y certificaciones. “Revisamos las certificaciones de calidad y procesos, así como las de ciberseguridad. La Norma UNE es una novedad que da un marco a la telemedicina en España”, añade.

CUÁLES SON LAS FÓRMULAS MÁS INNOVADORAS QUE EXISTEN HOY PARA VINCULAR SALUD CON TECNOLOGÍA

Redacción MS. Y ya en este punto de la conversación nos vamos a preguntar cuáles son las fórmulas más innovadoras que existen hoy para vincular salud con tecnología.

Este bloque lo inaugura Doris Martinell para decir que innovación no siempre significa crear nueva tecnología, sino operacionalizar de manera eficaz las soluciones tecnológicas existentes, adaptándolas a las necesidades reales de los centros de salud y los pacientes. Y añade que uno de los modelos más innovadores son los modelos híbridos de atención sanitaria, en los que las soluciones de telemedicina se integran como componente esencial de la atención tradicional en hospitales y centros de salud.

Un ejemplo concreto, en Alemania trabajamos con una red de hospitales de tele-ictus. Los hospitales usan los dispositivos y soluciones de Teladoc Health para conectar el hospital regional (donde se encuentra el paciente) con un centro especializado, permitiendo que el neurólogo especialista valore la situación del paciente en remoto en tiempo real, reduciendo los tiempos de espera y facilitando una atención donde se encuentra el paciente”.

Los centros híbridos en zonas de difícil cobertura asistencial representan otro ejemplo de cómo la telemedicina puede reforzar la continuidad asistencial. En Canadá, Teladoc Health colabora con diversas autoridades sanitarias provinciales para asegurar la prestación de servicios médicos en entornos rurales y remotos. En estos modelos, el paciente acude al centro sanitario local, atendido inicialmente por personal de enfermería, que realiza la valoración preliminar y si necesario activa una interconsulta virtual inmediata con un médico en remoto mediante tecnología de telemedicina de alta fiabilidad. Según los datos más recientes, aproximadamente el 95 % de las consultas se resuelven íntegramente en remoto, mientras que únicamente un 5 % requieren derivación al entorno hospitalario”.

Estos indicadores ponen de manifiesto la solidez del modelo y su capacidad para absorber la demanda asistencial de forma eficiente, reduciendo la presión sobre los recursos presenciales y evitando desplazamientos innecesarios para los pacientes, especialmente en zonas de difícil cobertura asistencial”.

Para Doris Martinell, estas iniciativas reflejan cómo los modelos colaborativos de telemedicina pueden contribuir a abordar tres de los mayores retos del sector salud: el envejecimiento de la población, la creciente escasez de profesionales sanitarios y la brecha asistencial entre zonas urbanas y rurales. Se trata de soluciones estratégicas que refuerzan la resiliencia del sistema sanitario y garantizan mayor equidad en el acceso a la salud.

Interviene Beatriz García para decir que otro punto clave es la interpolación de la salud digital, donde el expediente médico ya no solo lo tiene el centro de salud, sino diferentes países y centros.

Para ella, “esto es bueno para que los médicos obtengan conocimiento y para que el paciente pueda tener una segunda opinión sin desplazarse. En zonas con tanta distancia, la telemedicina es una necesidad”.

La IA es una ventaja, indica en su turno Pilar Gonzalez, pero también una amenaza. Hay que saber gestionar la ética y la calidad.

Para Pilar es muy llamativo que algunos informes recientes indiquen que el riesgo de la salud digital podría subir del puesto cinco o seis a la tercera posición dentro de 5 años a nivel de riesgo.

Y añade que “también existe el riesgo de sesgos, ya que, si el paciente no está en la media con la que se ha entrenado la herramienta, lo que dice no es correcto.  Si la IA no se nutre de información de ciertas personas y no está supervisada, eso genera desigualdad y exclusión social, siendo un gran riesgo para gestionar”, concluye.

QUÉ RIESGOS SE ESTÁN APRECIANDO EN EL CRECIMIENTO DE LA SALUD DIGITAL

Redacción M.S. Seguimos avanzando por esta interesante conversación y es hora de señalar algunos riesgos que ya se están apreciando en este crecimiento de la salud digital. Analizamos con nuestras invitadas las tipologías de los riesgos y vemos algunos casos.

Empieza Pilar Gónzález para indicar que hay que girar la vista hacia los Estados Unidos para aprender. Añade que Beazley lanzó su producto Virtual Care hace más de 10 años, y finalmente se lanzó una única póliza en 2017 en España.

Para ella evidentemente sí que existen algunos riesgos. Uno de los principales es, sin duda, la Responsabilidad Civil Sanitaria “porque estamos hablando de medicina, aunque sea en un entorno digital, y esta es la cobertura principal. Por ejemplo, una empresa de telemedicina sufrió una caída de sistema, y un paciente en tratamiento especializado en temas suicidas no pudo tener su videollamada y finalmente se suicidó”.

Os pongo otro ejemplo: Un diagnóstico erróneo por telemedicina (acidez de estómago) resultó ser apendicitis, y el paciente tuvo que ir a Urgencias”.

También existe –según Pilar– lo que nosotros llamamos un riesgo tecnológico.  Hemos conocido un caso en que una App que escaneaba dermatológicamente para temas de cáncer de piel. Pero esta app tenía un error de diseño en la calidad de la imagen, que distorsionó el filtrado de la IA. O también puede ocurrir que, al digitalizar historias clínicas, puede haber problemas de datos mezclados o que falten páginas, lo que puede llevar a un médico a recetar un antibiótico al que el paciente era alérgico”.

Indica Pilar además que otro de los riesgos es la propiedad intelectual porque todos los que se dediquen a la investigación deben tener su propiedad intelectual patentada y asegurarse de que sus ideas no estén ya en el mercado.

Por último, Pilar también nos cuenta que es importante hablar de ciberserguridad porque “nuestro campo es el tercer sector más atacado después de telecomunicaciones y financiero. El valor del dato sanitario y la gran interconectividad (gran número de proveedores) hacen que las empresas sean tremendamente atractivas para los delincuentes. En España, hubo más de 500 ataques a empresas sanitarias el año pasado, un 20% más que el año anterior, según el INCIBE

Y algo que hace único nuestro producto de Virtual Care es la cobertura de daño personal (pacientes) en caso de que se produzca un Ciberataque.

Y Beatriz se suma a la conversación en este apartado para decir que existe una delgada línea entre la tecnología y lo humano.  Indica que “como broker, buscamos soluciones para que el cliente no tenga gaps de cobertura, ya que es difícil saber si el daño al paciente viene de un error tecnológico o del mal uso del profesional. Antes, las aseguradoras excluían la cobertura si el sistema se caía o fallaba, impidiendo que la operación continuara. Con productos combinados, se cubre bajo la misma póliza tanto el error tecnológico como el error médico por el uso de la tecnología, lo que da mucha tranquilidad”.

SANIDAD PÚBLICA Y SANIDAD PRIVADA

Redacción M.S. También nos queremos preguntar si este desafío y estos riesgos se dan por igual en la Sanidad Pública y en la Sanidad Privada.

Empieza Pilar González diciendo que un riesgo adicional son las integraciones, especialmente con la salud pública. Para ella, la salud pública va muy por detrás a nivel tecnológico de la sanidad privada. Y añade que es necesario delimitar bien los sistemas para estar protegido cuando te integras en la salud pública.

La opinión de Beatriz García es que, en el sector privado, la mayoría de los hospitales ya tienen receta digital y la historia clínica en la aplicación. En la sanidad pública ese avance va a la cola. “A pesar de que la sanidad pública española es maravillosa, falta que se pongan a la par con el sector privado”, concluye.

Beatriz añade que “hay profesionales en el sector público que tienen miedo al error de la tecnología porque no reciben suficiente formación y especialización sobre el uso de sistemas informáticos, lo que podría llevar a una negligencia.  Y también debemos tener en cuenta que aún hay diferencia en los sistemas de seguridad y protección de datos, entre lo público y lo privado, la sanidad pública va avanzando, pero a un paso más lento«.

Pilar González indica que “la formación frente al tipo de herramientas o productos es una cuestión que consultamos a nivel de riesgo. Incluimos el soporte continuo al profesional sanitario. Por otro lado, en términos de ciberseguridad, la formación de todos los empleados es crucial”.

Un porcentaje altísimo de los ciberdelincuentes entran por temas de empleados que “pican” en fishing, nos ha dicho Pilar González. Por eso, la formación es un criterio clave a nivel de riesgo: “los avances deben ir siempre con prevención, formación, seguimiento y actualización”, sentencia

SOLUCIONES: QUÉ COBERTURAS DEBE INCLUIR UNA SOLUCIÓN INTEGRADORA DE PREVENCIÓN DE RIESGOS

Muy Segura: El último punto es hablar de soluciones: qué coberturas debe incluir una solución integradora de prevención de riesgos y qué soluciones ofrece la industria aseguradora.

Es Beatriz García la que primero indica que los clientes avanzan mucho más rápido que las aseguradoras. “Como brókers, solicitamos que se incluyan coberturas específicas, ya que el problema es que la actividad no está excluida, pero tampoco está cubierta.  Estamos en una continua revisión y negociación con el mercado asegurador. El tema de la IA llegó como una ola y falta legislación concreta para cubrir qué riesgos se cubren y cuáles no.”

Los productos como el Virtual Care de Beazley tienen las dos patas, según comenta Beatriz: “la tecnológica y el error médico/operacional (error humano) en un mismo producto. Siempre vamos buscando soluciones para que el cliente esté lo más cubierto posible”.

Doris Martinell destaca que Teladoc Health ha optado por trabajar con Marsh y Beazley debido a que “proporcionan un servicio con alcance global. Teladoc Health es una organización con presencia internacional, operamos en más de 140 países y necesitamos un esquema asegurador que acompañe esa complejidad. Su capacidad de cobertura multinacional aporta un marco de seguridad y continuidad operativa que resulta esencial para la organización”.

Pilar González añade que Beazley tiene una visión global con suscriptores a nivel mundial para conocer la idiosincrasia de cada país. “Es decir –afirma-, debe aparecer detallado en el condicionado y en la póliza qué parte de la IA se utiliza dentro de los servicios. Esto asegura al cliente que la cobertura está ahí afirmativamente«.

En nuestro caso –añade- las soluciones se adaptan al país y al sistema sanitario, ya que operamos en 140 países. Cuando contratamos con el sector público, a veces nos piden límites más altos de lo que tenemos, como ocurrió con una red de hospitales en Alemania, pero se solucionó rápidamente”.

Beatriz indica que, en estas circunstancias, hay que ir caso a caso. Saber qué pide la legislación, qué pide el hospital, y qué tiene el cliente contratado en sus productos en España. El trabajo en equipo para satisfacer todas las necesidades frente a todos los riesgos en cada caso y geografía es tremendo.

LA SALUD DIGITAL EN ESPAÑA VIVE UN CRECIMIENTO ACELERADO DESDE LA PANDEMIA

Redacción MS: La salud digital en España vive un crecimiento acelerado desde la pandemia, que democratizó su uso y amplió servicios como la telemedicina, la monitorización de crónicos y la salud mental. La inteligencia artificial, la realidad virtual y la nanotecnología impulsan avances, aunque aún requieren supervisión humana y marcos éticos. Entre los riesgos destacan los errores de diagnóstico, fallos tecnológicos, ciberataques y desigualdades entre sanidad pública y privada. Las aseguradoras están adaptando pólizas que integran riesgos tecnológicos y de responsabilidad médica, mientras brókers y compañías reclaman más regulación y formación para garantizar seguridad y calidad asistencial. Solo nos queda agradecer a Pilar González (Beazley), Beatriz García (Marsh) y Doris Martinell (Teladoc Health) por sus aportaciones a este interesante debate.