La instalación de paneles solares en edificios residenciales es una tendencia al alza en España. Pero, cuando la instalación se realiza en un edificio sujeto al régimen de propiedad horizontal, ¿pueden colocarse placas solares sin autorización? Alicia Delgado, abogada de ARAG, responde.
La respuesta corta es que no conviene iniciar una instalación sin contar antes con los permisos necesarios. Aunque la normativa española favorece el autoconsumo y ha simplificado trámites, instalar paneles solares implica intervenir en elementos comunes, cumplir exigencias técnicas y respetar la normativa municipal, autonómica y eléctrica aplicable. Una instalación irregular puede generar conflictos vecinales, daños en el inmueble, problemas de cobertura o reclamaciones de responsabilidad civil.
En comunidades de propietarios, la regla general es que la instalación debe ser autorizada por la junta cuando afecta a elementos comunes, como la cubierta, la azotea o la fachada. La Ley de Propiedad Horizontal permite aprobar sistemas de aprovechamiento de energías renovables con una mayoría reducida: el voto favorable de un tercio de los propietarios que, a su vez, representen un tercio de las cuotas de participación. Los propietarios que no voten a favor no están obligados a asumir el coste ni el mantenimiento. Si posteriormente solicitan incorporarse, podrán hacerlo en las condiciones previstas legalmente y abonando el importe que les hubiera correspondido, debidamente actualizado.
Antes de ejecutar la obra, es necesario comprobar qué exige el ayuntamiento correspondiente. En algunos municipios bastará con una comunicación previa o declaración responsable; en otros, especialmente si se alteran elementos estructurales, se requiere licencia de obra. También pueden existir condicionantes urbanísticos adicionales si el edificio está protegido, se encuentra en un entorno histórico o la instalación tiene impacto visual relevante.
«En comunidades de propietarios, la regla general es que la instalación debe ser autorizada por la junta cuando afecta a elementos comunes, como la cubierta, la azotea o la fachada».
Instalar paneles solares sin autorización puede tener consecuencias relevantes. En primer lugar, la comunidad de propietarios podría exigir la retirada de la instalación si se ha ocupado una zona común sin acuerdo válido. En segundo lugar, el ayuntamiento podría imponer sanciones o requerir la legalización posterior de la obra si no se ha tramitado la licencia, comunicación previa o declaración responsable correspondiente. Y, desde el punto de vista asegurador, una instalación no legalizada puede complicar la gestión de un siniestro si se producen daños por filtraciones, desprendimientos, sobrecargas eléctricas o defectos de montaje.


