El pasado 16 de junio, Women in Surety Spain celebró un nuevo encuentro profesional en Madrid con la participación de Sara Rouco

No se transforma esperando: mujeres, valor profesional y conversaciones valientes

Redacción ‘MS’- El pasado 16 de junio, Women in Surety Spain celebró un nuevo encuentro profesional en Madrid con la participación de Sara Rouco, experta en Recursos Humanos, en una sesión dedicada a reflexionar sobre ambición profesional, síndrome del impostor, negociación salarial y visibilidad femenina en las organizaciones.

La conversación partió de una realidad conocida por muchas mujeres: tener logros, experiencia y resultados no siempre implica sentirse legitimada para pedir más, aspirar a una promoción o levantar la mano en una reunión clave. El síndrome del impostor aparece precisamente en esa distancia entre lo que una profesional ha conseguido y lo que se permite creer que merece.

Durante la sesión, Sara Rouco invitó a las asistentes a identificar ese diálogo interno que tantas veces limita la carrera profesional: “no estoy preparada”, “he tenido suerte”, “seguro que se dan cuenta solos”, “no quiero parecer demasiado ambiciosa”. Frente a ello, planteó la necesidad de moverse hacia una inseguridad sana: reconocer que no lo sabemos todo, pero que tenemos capacidad para aprender; aceptar que el miedo puede aparecer cuando el cambio es importante; y entender que no hace falta ser perfecta para aportar valor.

Uno de los mensajes centrales fue que el mérito, sin conversación, no siempre escala. Hacer bien el trabajo es imprescindible, pero no siempre suficiente. En muchas organizaciones, las decisiones de promoción, compensación o desarrollo profesional no dependen únicamente del desempeño, sino también de la visibilidad, de la percepción y de la capacidad de explicar el impacto generado.

Para muchas mujeres, este punto supone un reto especialmente relevante. Existe una tendencia a describir el trabajo desde la tarea, desde el detalle o desde el esfuerzo, cuando en una conversación profesional resulta más eficaz hablar de impacto: qué resultados se han conseguido, qué valor se ha aportado al cliente, al equipo o al negocio, y qué diferencia concreta ha marcado esa contribución.

La sesión también abordó la dificultad de mantener conversaciones salariales o de promoción. Sara Rouco insistió en la importancia de prepararlas con datos, comparativas, resultados y peticiones claras. Pedir no garantiza obtener una respuesta afirmativa, pero no pedir suele consolidar el punto de partida. Y, cuando la respuesta es negativa, resulta clave preguntar por los criterios, los plazos y las condiciones necesarias para avanzar.

Ahora bien, el debate permitió ir más allá del desarrollo individual. Varias asistentes pusieron sobre la mesa una cuestión esencial: la responsabilidad del cambio no puede recaer únicamente sobre las mujeres. No se trata solo de que ellas aprendan a negociar mejor, a venderse mejor o a pedir mejor. Se trata también de reconocer que muchas de las reglas del juego han sido construidas históricamente sin tenerlas en cuenta.

Por eso, hablar de ambición femenina no puede convertirse en una nueva carga. Las mujeres pueden y deben ocupar espacios, expresar aspiraciones y reclamar reconocimiento, pero las organizaciones también deben revisar sus sistemas, sus sesgos y sus criterios de decisión. La transparencia, la objetividad y la corresponsabilidad de los líderes son elementos indispensables para que el avance sea real.

En este contexto, la futura normativa europea sobre transparencia retributiva puede suponer un impulso relevante, al reforzar la necesidad de contar con criterios más claros sobre bandas salariales, puestos de igual valor y brechas de género. Sin embargo, la ley por sí sola no será suficiente si no va acompañada de un cambio cultural dentro de las empresas.

El encuentro dejó una conclusión compartida: no se transforma esperando, se transforma hablando. Hablando de salario, de desarrollo, de promoción, de sesgos, de referentes y de poder. Hablando entre mujeres, pero también incorporando a los hombres, a los líderes y a las organizaciones en una conversación que no puede seguir siendo parcial.

Women in Surety Spain nace precisamente para generar estos espacios: lugares donde las profesionales del sector puedan compartir experiencias reales, aprender unas de otras, construir red y contribuir a un mercado más diverso, justo y consciente del talento femenino que ya forma parte de él.

La sesión con Sara Rouco fue, en definitiva, una invitación a reconocer nuestro valor, hacerlo visible y seguir impulsando un cambio que es individual, colectivo y organizacional.