‘Redacción Muy Segura’– La transformación de los riesgos, la incorporación de la inteligencia artificial, una litigiosidad cada vez más compleja o la necesidad de anticipar las consecuencias de cada decisión están modificando también la relación entre las compañías aseguradoras y sus asesores jurídicos. El conocimiento del Derecho sigue siendo imprescindible, pero ya no parece suficiente: entender el negocio, sus tiempos y la realidad del siniestro se ha convertido en parte esencial del asesoramiento.
En Muy Segura conversamos con tres profesionales que conocen de cerca esta evolución y que comparten hoy la condición de socias del Área de Seguros de RZS Abogados: María Luisa Albelda de la Haza, Marta Albelda de la Haza y María Hidalgo Parga; socias del Área de Seguros de RZS Abogados.
A través de sus distintas perspectivas, nos hemos querido interesar por cómo están cambiando las necesidades de las aseguradoras, los riesgos jurídicos que marcarán los próximos años, el valor de la especialización, la formación del talento y la evolución del liderazgo femenino. Una conversación a tres voces que coincide, además, con una nueva etapa para el área tras el reciente nombramiento de Marta Albelda como socia.
La relación de RZS Abogados con la industria aseguradora se ha ido consolidando a medida que también lo han hecho la dimensión y especialización de su Área de Seguros. Desde vuestra experiencia, ¿cómo han evolucionado las necesidades que os trasladan las compañías y qué demandan hoy de un despacho especializado que quizá no demandaban hace unos años?
(María Luisa Albelda de la Haza, socia del Área de Seguros de RZS Abogados)
Hace unos años se nos pedía la defensa de un procedimiento concreto y se valoraba el resultado de ese procedimiento. Hoy la relación empieza mucho antes. Las compañías establecen y requieren criterio en el momento en que el siniestro se abre, cuando todavía se puede valorar la exposición real.
Ha cambiado también el perfil del tramitador, cada vez es más técnico; son abogados en muchos casos con los que establecemos una colaboración muy estrecha. Nosotros estamos en los Juzgados y los tramitadores desde la compañía y juntos hacemos un equipo de gestión completa del siniestro.
Hoy se nos pide más previsibilidad. Una compañía necesita saber a qué se enfrenta, cuánto puede costarle y en qué plazo, además de proactividad.
Y, además, información. Ya no basta con informar del resultado de un asunto. Nos piden seguimiento de cartera, criterios agregados, capacidad de detectar dónde se concentra la litigiosidad y por qué. El despacho se ha convertido también en una fuente de datos para la toma de decisiones del asegurador.
«El despacho se ha convertido también en una fuente de datos para la toma de decisiones del asegurador».
El sector asegurador está afrontando importantes transformaciones —tecnológicas, regulatorias, sociales y vinculadas a la aparición y evolución de nuevos riesgos—. Desde vuestra posición como especialistas en Derecho de Seguros, ¿qué cuestiones jurídicas consideráis que van a exigir una mayor atención por parte de las compañías en los próximos años?
(Marta Albelda de la Haza, socia del Área de Seguros de RZS Abogados)
En responsabilidad civil profesional y sanitaria, la cuestión que más atención va a exigir es la entrada de la inteligencia artificial en la asistencia. Cuando un sistema de apoyo al diagnóstico participa en una decisión clínica, la pregunta de quién responde —el profesional, el centro o el fabricante del sistema— no tiene todavía una respuesta asentada, y las pólizas no siempre están pensadas para ese reparto. Es un terreno en el que la regulación avanza más deprisa que la jurisprudencia, y esa distancia es precisamente donde aparece el litigio.
A eso se suma algo más cotidiano: el tratamiento de los datos de salud, la historia clínica digital y el consentimiento informado en entornos donde el paciente se relaciona con la organización sanitaria por canales que hace diez años no existían. Son cuestiones que parecen formales y que terminan siendo decisivas en un procedimiento.
«Es un terreno en el que la regulación avanza más deprisa que la jurisprudencia, y esa distancia es precisamente donde aparece el litigio».
(María Hidalgo Parga, socia del Área de Seguros de RZS Abogados)
Por lo que respecta a los riesgos industriales, extraordinarios y de transporte, lo que vemos es el efecto acumulado del cambio climático sobre la frecuencia y la intensidad de los eventos. La DANA de Valencia lo ha mostrado con toda su crudeza: más de 250.000 solicitudes de indemnización al Consorcio. Eso tensiona la delimitación entre lo que cubre la póliza y lo que corresponde a los mecanismos de cobertura extraordinaria, y obliga a revisar exclusiones y sublímites que se redactaron pensando en otro escenario.
Y hay un cambio en la propia litigiosidad: reclamaciones más organizadas, mejor preparadas técnicamente y con más capacidad de agrupación. Eso exige anticiparse y fijar criterio pronto, porque una posición tardía en una reclamación que después se replica sale mucho más cara.
«Eso exige anticiparse y fijar criterio pronto, porque una posición tardía en una reclamación que después se replica sale mucho más cara».
Especialización jurídica y conocimiento profundo del negocio asegurador parecen hoy dos dimensiones difícilmente separables. ¿Qué aporta al cliente que su abogado no solo domine el Derecho, sino que conozca la realidad, los tiempos, las particularidades y los retos propios de la industria aseguradora?
(Marta Albelda de la Haza, socia del Área de Seguros de RZS Abogados)
Así es: son dos dimensiones que no se pueden separar. Un abogado que solo domina el Derecho da a la compañía una respuesta correcta. Uno que además conoce el negocio le da una respuesta útil. Y la distancia entre las dos es mayor de lo que parece.
Lo primero que aporta es entender los tiempos. En un siniestro, cada decisión procesal tiene un reflejo económico inmediato para la compañía. Afecta a la reserva que tiene que dotar, a si le conviene consignar o transigir y al momento en que lo hace. El artículo 20 de la Ley de Contrato de Seguro penaliza la demora con intereses que, pasados dos años, no pueden bajar del 20 % anual. Con esa regla, dejar que un asunto dure sin una estrategia clara no es una opción neutral: cuesta dinero. Quien conoce la industria no aconseja solo si se puede ganar el pleito, sino cuándo y a qué coste merece la pena sostenerlo.
Lo segundo es la visión de conjunto. Para una aseguradora, ningún asunto está aislado. La cláusula que discutimos en un procedimiento está en miles de pólizas, y el criterio que se asume en un siniestro se convierte en precedente para los siguientes. Un abogado que no lo sabe puede ganar un caso y, al mismo tiempo, abrir la puerta a cien reclamaciones. Uno que lo sabe defiende el asunto sin perder de vista la cartera.
Lo tercero es hablar el mismo idioma. Hay que entender cómo trabaja un tramitador, qué necesita el departamento de siniestros para tomar una decisión, cómo se lee un informe pericial y qué peso tienen la relación con el mediador y la imagen de la compañía ante su asegurado. Eso ahorra tiempo, evita malentendidos y hace que nuestro asesoramiento se convierta en decisiones, en lugar de quedarse en un informe en un cajón.
Y hay algo que me parece importante: conocer bien el negocio no significa limitarse a asumir el punto de vista de la compañía. A veces lo más valioso que podemos aportar es una mirada externa: advertir que una posición merece revisarse a la luz de cómo la están interpretando los tribunales, o que una solución cómoda hoy puede tener un coste mañana. Conocer la industria desde dentro es lo que permite plantearlo con fundamento, y la confianza que se construye con los años es lo que hace que la compañía lo valore.
«Un abogado que solo domina el Derecho da a la compañía una respuesta correcta. Uno que además conoce el negocio le da una respuesta útil».
(María Luisa Albelda de la Haza, socia del Área de Seguros de RZS Abogados)
Yo añadiría el criterio de cuándo no litigar. Un despacho que conoce el negocio sabe identificar los asuntos en los que la mejor defensa del asegurador es una solución temprana. Es un consejo que juega en contra de la facturación inmediata del despacho y a favor de la relación a largo plazo, y esa es exactamente la clase de confianza que hace que una relación dure años.
«Un despacho que conoce el negocio sabe identificar los asuntos en los que la mejor defensa del asegurador es una solución temprana».
Esta entrevista llega con el nombramiento de Marta Albelda como socia del Área de Seguros. Marta, ¿qué supone asumir esta responsabilidad después de veinte años dedicados al Derecho del Seguro, y qué cambia —y qué no— en tu forma de trabajar? Y para vosotras, ¿qué aporta al área su incorporación a la estructura de socios?
(Marta Albelda de la Haza, socia del Área de Seguros de RZS Abogados)
Veinte años dedicados a la misma materia te dan algo que tiene un valor incalculable: experiencia y especialización. Aprendes a ver qué asuntos se parecen, aunque no lo parezcan, y cuáles no se parecen, aunque lo parezcan. No vivo el nombramiento como una meta, sino como un paso más en mi carrera y en mi especialización como abogada de seguros; todavía queda mucho por aprender y mucho que dar.
Lo que cambia es la responsabilidad. Ya no respondo solo de los asuntos que llevo, sino de todos los que salen del departamento, de cómo se trabajan y de las personas que los trabajan. Como abogada te debes al caso; como socia, además, te debes al cliente y al equipo. Y digo, además, porque mi relación con el caso, con el expediente, es lo que no cambia. Sigo pensando que un asunto se gana o se pierde en el expediente, en las horas que nadie ve, y no tengo intención de alejarme de ahí. Tampoco cambia el trato: quien me conoce va a encontrar a la misma persona al otro lado del teléfono. Si algo enseñan veinte años es que aquello que te ha traído hasta aquí es justo lo que no deberías abandonar al llegar.
«Como abogada te debes al caso; como socia, además, te debes al cliente y al equipo».
(María Luisa Albelda de la Haza, socia del Área de Seguros de RZS Abogados)
Nuestra oficina en Madrid ha madurado, se va consolidando. Empezamos la práctica de Seguros en Madrid en 2021 y ahora hay volumen y equipo que gestionar. Necesitamos manos que aporten criterio, que cohesionen al equipo, organizar procedimientos de trabajo y, en definitiva, una estructura que nos permita estar en el trabajo de despacho del día a día y con el cliente y el negocio en la parte comercial. Al final ser socio implica una vocación de servicio, y este es el momento. A nosotras nos aportan dos manos más dispuestas a trabajar para consolidarnos y seguir creciendo.
«Al final ser socio implica una vocación de servicio, y este es el momento».
(María Hidalgo Parga, socia del Área de Seguros de RZS Abogados)
El reparto tiene una lógica técnica clara. Marta se ocupa de la responsabilidad sanitaria, donde el eje es la conducta del profesional. Yo me encargo de la responsabilidad civil de explotación y general, con especialidad en el sector industrial profesional y patronal y transporte, donde casi todo gira en torno a la póliza, la causa del siniestro y la pericial. Son formas de abordar la responsabilidad distintas, pero los grandes siniestros suelen cruzar los dos, y tenerla como socia significa que esas decisiones las tomamos dos personas que conocen y comparten el criterio de la otra.
«Tenerla como socia significa que esas decisiones las tomamos dos personas que conocen y comparten el criterio de la otra».
El de Marta ha sido un recorrido enteramente interno. Más allá de este caso concreto, ¿qué papel juegan la formación y el acompañamiento de los abogados jóvenes en vuestro modelo de despacho, y qué implica para una firma especializada apostar por la cantera propia?
(Marta Albelda de la Haza, socia del Área de Seguros de RZS Abogados)
Creo que mi propio recorrido es la mejor respuesta que puedo dar. En nuestro despacho empecé dirigiendo la defensa de una cartera concreta de asuntos, después fui asumiendo funciones en materia de procesos y formación de protocolos y más tarde funciones de organización y coordinación procesal del nuevo equipo que se ha ido sumando al proyecto en el área de Sanitario hasta llegar a este nombramiento.
Nadie me dijo en ningún momento «este es tu camino»; se hace camino al andar. Fue la consecuencia de ir asumiendo funciones de manera natural y siempre por y con la confianza del despacho. Cada responsabilidad llevó a la siguiente. Creo que así es como se construyen de verdad las trayectorias en un despacho: no a base de ascensos, sino porque la confianza se va acumulando.
En esta especialidad, la formación interna es muy difícil de sustituir. La base normativa del Derecho del Seguro está bastante acotada y se puede estudiar en un manual. Lo que no viene en ningún manual es cómo piensa una compañía: qué le preocupa de un siniestro además de la cuantía, y cuánto pesan en su decisión el precedente, la relación con su asegurado o el riesgo reputacional. Eso solo se aprende viendo expedientes, muchos, al lado de alguien que ya los ha visto antes. Apostar por la cantera propia es más lento a corto plazo. Pero es la única manera de que el criterio del despacho se transmita y no se pierda con cada salida.
«Creo que así es como se construyen de verdad las trayectorias en un despacho: no a base de ascensos, sino porque la confianza se va acumulando».
(María Luisa Albelda de la Haza, socia del Área de Seguros de RZS Abogados)
Para el despacho el equipo es absolutamente clave en nuestro desarrollo. Este es un proyecto a largo plazo en el que buscamos que las personas que se incorporen puedan desarrollar su carrera profesional completa y compartir juntos un largo futuro. Todas las incorporaciones las hacemos pensando en caminos de largo recorrido. Fomentamos el estudio y la formación en el equipo y, efectivamente, dada nuestra apuesta por la alta especialización, hay una formación constante y un trabajo en equipo.
El equipo y la organización son los dos grandes objetivos estratégicos en este momento en nuestro despacho. Apostamos por la cantera porque estamos construyendo identidad como equipo y en la respuesta al cliente.
El nombramiento de Marta nos gustaría que fuera un camino natural, que quien entra en RZS Abogados sepa que aquí se puede hacer carrera.
«Apostamos por la cantera porque estamos construyendo identidad como equipo y en la respuesta al cliente».
Esta entrevista reúne a tres socias del Área de Seguros de RZS Abogados. Más allá de ese dato concreto, ¿cómo percibís la evolución del talento y del liderazgo femenino tanto en la abogacía como en la industria aseguradora? ¿Qué consideráis necesario seguir impulsando para que esa evolución continúe avanzando?
(María Luisa Albelda de la Haza, socia del Área de Seguros de RZS Abogados)
Que seamos tres socias en esta área en la oficina de Madrid no responde a una decisión de imagen, y por eso tampoco lo presentamos como un logro en sí mismo: es la consecuencia de que aquí la promoción ha ido detrás del trabajo. Dicho esto, sabemos que no es lo habitual. En la abogacía y en el seguro las mujeres somos mayoría en los primeros años de carrera, y esa proporción se invierte a medida que se crece.
«Que seamos tres socias en esta área en la oficina de Madrid no responde a una decisión de imagen: es la consecuencia de que aquí la promoción ha ido detrás del trabajo».
(Marta Albelda de la Haza, socia del Área de Seguros de RZS Abogados)
Lo que creo que hay que seguir impulsando no es tanto el acceso de talento como lo que ocurre en mitad de la carrera. Es ahí donde se pierde talento, y se pierde por una razón bastante identificable: los planes de carrera no se hacen atendiendo a los valores y potencial personales de los profesionales, sino a objetivos de la empresa. La trayectoria se debe construir en equipo entre el despacho y el profesional para dar lo mejor de cada parte.
«Lo que creo que hay que seguir impulsando no es tanto el acceso de talento como lo que ocurre en mitad de la carrera».
(María Hidalgo Parga, socia del Área de Seguros de RZS Abogados)
He tenido la suerte de cruzarme con mujeres que apostaron por mí y me abrieron puertas, dándome oportunidades importantes en mi carrera. Eso es lo que hay que seguir impulsando: que quien ya ha llegado tire de las que vienen detrás. Y para eso hace falta algo más que mentoría. La mentoría es aconsejar; lo que de verdad mueve una carrera es que alguien te proponga para un asunto, te ponga delante del cliente y responda por ti cuando no estás en la sala. El talento necesita oportunidades para hacerse visible, y quienes ya hemos recorrido parte del camino también tenemos la responsabilidad de generarlas.
«El talento necesita oportunidades para hacerse visible, y quienes ya hemos recorrido parte del camino también tenemos la responsabilidad de generarlas».
(María Luisa Albelda de la Haza, socia del Área de Seguros de RZS Abogados)
Y que se vea. Cuando una abogada que empieza mira hacia arriba y encuentra a alguien con una trayectoria reconocible, deja de preguntarse si esto es para ella. Probablemente esa sea la parte más útil de una entrevista como esta.
«Cuando una abogada que empieza mira hacia arriba y encuentra a alguien con una trayectoria reconocible, deja de preguntarse si esto es para ella».
RZS Abogados cuenta con una socia directora al frente de la firma, y el Área de Seguros de Madrid también está dirigida por una socia. ¿Qué supone que las decisiones estratégicas se tomen desde el liderazgo femenino, y en qué medida se traslada eso a la cultura del despacho?
(María Hidalgo Parga, socia del Área de Seguros de RZS Abogados)
A una compañía le importa, sobre todo, cómo se trabaja, no quién dirige el despacho. Pero que la dirección esté en manos de mujeres tiene un efecto que no aparece en ningún organigrama. Hacia fuera, lo más valioso es que deja de ser noticia: quien se sienta con nosotras sabe que tiene delante a quien decide, y nadie necesita explicarlo. Esa normalidad dice más al sector que cualquier discurso sobre liderazgo femenino. Y hacia dentro, permite a todo el equipo centrarse en lo que importa, que es el asunto.
«Esa normalidad dice más al sector que cualquier discurso sobre liderazgo femenino».
Si tuvierais que explicar a una compañía que aún no os conoce qué es RZS Abogados y hacia dónde va, ¿cuál diríais que es la misión del despacho y qué ambición os habéis marcado para los próximos años?
(María Luisa Albelda de la Haza, socia del Área de Seguros de RZS Abogados)
Si me siento con un cliente que no nos conoce, de forma sencilla diría la verdad: somos un despacho de abogados especializado en seguros y responsabilidad civil. Trabajamos para que la aseguradora y su asegurado estén bien defendidos, y con alguien al otro lado que conoce el asunto a fondo.
Buscamos la profundidad. La responsabilidad civil cambia al ritmo al que cambian los riesgos: hace unos años apenas se hablaba de ciberriesgos, de responsabilidad medioambiental o de los daños ligados a nuevas tecnologías, y hoy son el día a día. Queremos estar ahí antes de que el mercado nos lo pida y abrir cada especialidad cuando haya un riesgo real que cubrir, no para llenar un catálogo.
Y quizá lo que mejor nos define es lo que no queremos ser. No queremos ser un despacho grande por el tamaño en sí, ni uno que lo abarque todo sin dominar nada. Tampoco queremos que el cliente sea un número de expediente. Preferimos crecer despacio y bien antes que rápido y diluidos.
«Preferimos crecer despacio y bien antes que rápido y diluidos».
¿Qué perfil buscáis en quien se incorpora hoy a RZS, y qué le diríais a una abogada que está empezando y quiere dedicarse al Derecho del Seguro?
(María Hidalgo Parga, socia del Área de Seguros de RZS Abogados)
Lo que más me sigue gustando de este trabajo es que cada siniestro te obliga a entender un mundo distinto: una obra, una planta de energía, un almacén que ha ardido, la bodega de un barco, un avión. Eso es lo que busco en quien se incorpora: curiosidad por entender cómo funcionan las cosas y paciencia para llegar al detalle. En esta materia los asuntos no se ganan con grandes discursos, sino con una frase de la póliza que nadie había leído con calma o con un dato del informe pericial que no cuadra. Quien entiende el siniestro entiende el pleito.
Es un trabajo técnico y poco vistoso, y quien busca brillo inmediato se aburre pronto. Pero quien disfruta entendiendo descubre algo mejor que el brillo: la satisfacción de tener razón con pruebas.
«Quien entiende el siniestro entiende el pleito».
(Marta Albelda de la Haza, socia del Área de Seguros de RZS Abogados)
Más que conocimientos, buscamos inquietud, rigor y constancia: alguien que lea el expediente entero, que se haga preguntas y que no tenga reparo en decir que algo no lo sabe.
A una abogada que empieza le diría, lo primero, que no tenga prisa por especializarse en lo más visible. Dentro del seguro hay materias que lucen más, como los grandes siniestros, la responsabilidad de consejeros o el riesgo cibernético. Es natural querer ir directamente ahí. Pero la base la dan los asuntos menos vistosos, y es en ellos donde se aprende a entender el siniestro, a leer una póliza, a cuantificar un daño y a negociar.
Lo segundo, que en seguros el conocimiento se acumula. Lo que aprendes en un expediente te sirve diez años después en otro que no se le parece en nada. Una cuestión de delimitación de cobertura en un siniestro de una comunidad de propietarios puede reaparecer, con otra forma, en una reclamación por responsabilidad médica. Ninguna experiencia se desperdicia.
Por eso es una carrera que premia quedarse: en la materia, en el despacho y en cada asunto hasta el final. No es la carrera más rápida, pero sí una de las pocas en las que el tiempo juega a tu favor. Yo llevo veinte años y sigo aprendiendo en cada expediente. Creo que es la mejor noticia que se le puede dar a alguien que empieza.
«No es la carrera más rápida, pero sí una de las pocas en las que el tiempo juega a tu favor».
Cierre
Especialización, conocimiento del negocio, anticipación y criterio aparecen a lo largo de la conversación como elementos inseparables de una práctica jurídica que evoluciona al mismo ritmo que los riesgos que debe afrontar la industria aseguradora. Pero las tres voces dejan también otra reflexión: detrás de esa especialización están las personas, el aprendizaje acumulado durante años y la capacidad de generar oportunidades para que nuevas generaciones puedan construir su propio recorrido profesional.
El nombramiento de Marta Albelda como socia se incorpora así a una etapa en la que RZS Abogados sitúa el equipo y la organización entre sus prioridades, mientras el Área de Seguros afronta nuevos escenarios jurídicos vinculados, entre otros ámbitos, a la inteligencia artificial, los nuevos riesgos, el cambio climático o una litigiosidad cada vez más compleja. Y lo hace desde una idea que atraviesa buena parte de esta conversación: crecer sin perder profundidad, cercanía ni criterio.



