Lola García, Directora Gerente de la Correduría García Sánchez, perteneciente a Espabrok

Sementa Vida: De una idea comercial a un proyecto con alma

Por Lola García, Directora Gerente de la Correduría García Sánchez, perteneciente a Espabrok

En 2018 nació «Sementa Vida, Sementa Futuro«, con un objetivo sencillo pero simbólico: por cada seguro de vida contratado, plantaríamos un árbol. Así empezamos, con plantaciones anuales y actividades que nos acercaban a la naturaleza, como los tradicionales magostos. Lo que entonces parecía una acción comercial con un toque verde, hoy se ha convertido en algo mucho más profundo.

El punto de inflexión llegó este año, cuando Antía, la hija de mi compañera Sonia —que estaba embarazada en la primera plantación— visitó el árbol que lleva su nombre. Ese momento nos hizo conscientes de la trascendencia de lo que habíamos iniciado: no solo estábamos plantando árboles, estábamos sembrando memoria, identidad y futuro.

A partir de ahí, decidimos dar un paso más. Queríamos que esta iniciativa trascendiera lo empresarial y se convirtiera en un proyecto educativo y comunitario. Para ello, buscamos la colaboración de los colegios y del Concello de Boiro, con una idea clara: inculcar en los niños la importancia de cuidar su entorno. Porque para cuidar, primero hay que conocer.

Con la ayuda de Emilio Saborido, técnico de medio ambiente, diseñamos un programa que combina teoría y práctica. En la fase inicial, los niños aprenderán a reconocer los árboles autóctonos y sus frutos, entenderán la relevancia de las comunidades de montes y descubrirán cómo estos espacios son multifuncionales: ganadería, micología, resinería, entre otros usos.

«No solo estábamos plantando árboles: estábamos sembrando memoria, identidad y futuro».

Este aprendizaje culminará con una plantación de árboles autóctonos en enero o febrero. Más adelante, en mayo o junio, recolectarán hojas para crear un herbario, conectando así la teoría con la experiencia directa. Nuestro objetivo es ambicioso: protocolizar esta formación en los centros educativos y ofrecer clases cada trimestre, despertando en los más pequeños el interés por el paisaje y el entorno que los rodea.

 

Queremos sembrar valores: compromiso, responsabilidad y sostenibilidad. Porque cada árbol que plantamos no es solo vida para el planeta, es también una semilla de conciencia para las generaciones futuras.