‘Muy Segura’ entrevista a Agustina De Blasis Tello, Senior Marine Underwriter, Markel.
¿Cómo inició su trayectoria profesional? ¿Qué desafíos afrontó?
Llegué al sector asegurador un poco por casualidad, como creo que nos ha pasado a la gran mayoría de quienes acabamos trabajando en seguros. En aquel momento estaba haciendo prácticas en un despacho de abogados marítimista y surgió la oportunidad de presentarme a un puesto en una compañía aseguradora que me ofrecía un proyecto a largo plazo. Así empezó todo.
En cuanto a los desafíos, recuerdo especialmente uno: me incorporé a un equipo muy sénior, con compañeros que llevaban veinte o treinta años en el sector. Adaptarme a ese nivel de experiencia y, al mismo tiempo, aportar una mirada distinta —más fresca, con ideas algo más innovadoras frente a la manera en que se venían haciendo las cosas— fue probablemente el reto más importante de aquella primera etapa. Un equilibrio que, visto con perspectiva, me ha marcado mucho profesionalmente.
«Llegué al sector asegurador un poco por casualidad, como creo que nos ha pasado a la gran mayoría de quienes acabamos trabajando en seguros».
¿Cuáles considera que son los hitos principales que han acontecido para usted en lo que lleva de recorrido laboral? ¿Qué enseñanzas clave le están dejando?
Podría señalar varios. Hoy soy suscriptora de Marítimo, pero antes de llegar aquí ha habido pasos que considero realmente importantes.
El primero fue haber tenido la suerte de pasar por siniestros. Creo que es una escuela maravillosa, donde se asientan las bases técnicas y donde se entiende, de verdad, para qué está hecho el seguro: para dar servicio en el momento en que el cliente lo necesita.
El segundo hito fue poder vivir el sector desde una óptica internacional. Tuve la oportunidad de trabajar en la central de una compañía en Alemania, lo que me permitió tener una visión global, no solo de un país o de un ramo concreto, sino de distintos mercados y de cómo se aborda el negocio desde otras culturas. Trabajar en entornos multiculturales te obliga a mirar las cosas con otro prisma, y eso enriquece muchísimo.
Y el tercer gran hito ha sido dar el salto a suscripción. Poder tener conversación directa con clientes y brokers, entender bien sus necesidades y diseñar la solución que realmente encaja con cada caso. Al final, esa cercanía es la que permite que, llegado el momento, el servicio en siniestros esté a la altura de sus expectativas.
¿La enseñanza principal? Que este, como casi todos los negocios, es un negocio de personas.
«Hoy soy suscriptora de Marítimo, pero antes de llegar aquí ha habido pasos que considero realmente importantes».
¿Por qué decide vincularse con Markel?
El proyecto que pone en marcha Markel al crear el departamento de Marítimo es una apuesta muy potente y, sobre todo, una apuesta con vocación de permanencia. Se percibe claramente la intención de la compañía de estar presente en el mercado a largo plazo, con una propuesta sólida y bien construida.
Para mí, formar parte de una compañía como Markel —que apuesta por las personas y por ofrecer una solución completa en Marítimo en España— es algo realmente único. Y hacerlo además dentro de una línea de negocio que me apasiona, en un momento en el que la compañía está dispuesta a desarrollarla con ambición, lo convertía en una oportunidad difícil de no aceptar.
A eso se suma un factor que para mí ha sido determinante: el equipo. Tuve la oportunidad de sumarme a este proyecto junto a José Enrique Iglesias, con quien ya había compartido recorrido profesional, y a Bernardo González, a quien conocía del sector. Poder arrancar un proyecto de esta envergadura rodeada de profesionales así me parece una oportunidad única, y agradezco enormemente que hayan contado conmigo para construir, juntos, esta nueva etapa en Markel. Cuando coinciden un proyecto con tanto potencial y las personas adecuadas a tu lado, la decisión se toma sola.
«Poder arrancar un proyecto de esta envergadura rodeada de profesionales así me parece una oportunidad única, y agradezco enormemente que hayan contado conmigo para construir, juntos, esta nueva etapa en Markel».
¿Qué funciones clave desarrolla en su día a día?
La suscripción conlleva muchísimas funciones, y precisamente eso es lo que, en mi opinión, hace que el rol sea tan dinámico e interesante.
Por un lado, hay una parte muy ligada al mercado: visitas a clientes y reuniones con brokers para entender bien sus necesidades, identificar oportunidades y construir relaciones de largo plazo.
Por otro, una parte profundamente técnica, que es la que da equilibrio al rol: el análisis del riesgo, la tarificación, el diseño de coberturas, condicionados y cláusulas adaptadas a cada operación. Es la parte de underwriting puro, donde se busca constantemente ese punto medio entre el riesgo que asume la compañía y la propuesta de valor que ofrecemos al cliente.
Otra función esencial es la gestión de cartera, donde, en mi opinión, se demuestra el verdadero servicio. Un suscriptor no solo está para atraer nuevo negocio, sino, sobre todo, para estar al lado de los clientes que ya confían en nosotros y no dejarlos nunca sin una opción. Al final, nos debemos al cliente.
A todo esto se suma la formación continua, que en este rol no es opcional: el mercado evoluciona muy rápido y mantenerse al día es imprescindible para poder aportar valor real.
Y por último, una parte muy importante —y a menudo poco visible— es la coordinación interna: trabajar de la mano con desarrollo de negocio, suscripción, siniestros y el resto de áreas. La suscripción no se entiende sin esa visión transversal: lo que decides hoy en una póliza tiene impacto mañana en el servicio que damos al cliente.
«Otra función esencial es la gestión de cartera, donde, en mi opinión, se demuestra el verdadero servicio».
¿Cuáles son los objetivos clave que tienen planteados dentro de la nueva línea de negocio Marítimo, tanto en lo que resta de año, como de cara al medio plazo?
Como comentaba antes, la vocación de Markel es estar en el negocio a largo plazo, y eso condiciona —de manera muy sana— cómo afrontamos los inicios de la línea.
En el corto plazo, el foco está en construir cartera de forma inteligente: con criterio técnico, seleccionando los riesgos adecuados y poniendo las bases que nos permitan crecer de manera sostenible. No se trata de crecer rápido, sino de crecer bien, sentando unas bases sólidas que nos permitan estar en el mercado durante mucho tiempo.
De cara al medio plazo, el objetivo es ir desarrollando la propuesta de Marítimo en toda su amplitud: ampliando productos, generando nuevas soluciones y respondiendo a las necesidades que el sector va planteando, que cambian más rápido de lo que a veces se reconoce. La idea es acompañar al mercado con propuestas útiles, modernas y bien diseñadas, sin perder de vista la rentabilidad técnica.
Y hay un objetivo que para nosotros es absolutamente primordial y que queremos que sea una seña de identidad de la línea: la cercanía con brokers y clientes. Entendemos esta cercanía como una forma de trabajar —accesibles, ágiles en la respuesta y con interlocución directa— que creemos que marca la diferencia en un mercado donde no siempre es fácil encontrarla.
Y en el horizonte, una ambición clara: convertirnos en un referente de Marítimo en España, una compañía con la que clientes y brokers cuenten como interlocutor sólido y de confianza en este ramo.
«Hay un objetivo que para nosotros es absolutamente primordial y que queremos que sea una seña de identidad de la línea: la cercanía con brokers y clientes».
En síntesis, ¿qué valor añadido y diferencia considera que le aporta al mercado la propuesta integral de la aseguradora y qué aspectos principales abarca?
Creo que la propuesta de Markel en Marítimo se sostiene, a mi forma de verlo, sobre cuatro pilares que marcan una diferencia real en el mercado.
El primero es la capacidad de suscribir riesgos complejos. Son operaciones que exigen análisis profundo y soluciones diseñadas caso a caso, y es ahí donde un suscriptor especializado aporta verdadero valor.
El segundo es una propuesta 360º en Marítimo, con todos los productos que conforman el ramo: cargo, cascos, P&I y responsabilidades civiles marítimas. Eso nos permite ofrecer al cliente una propuesta global y construir ofertas más coherentes.
El tercero es el equipo: especializado, multidisciplinar y con experiencia real en el ramo. Combinamos suscripción, conocimiento técnico y visión de siniestros, lo que nos permite dar respuestas más completas y útiles.
Y el cuarto, para mí clave, es el modelo de relación con el broker, que entendemos como un acompañamiento real: interlocución directa con quien suscribe, agilidad, transparencia y disponibilidad para trabajar juntos las operaciones más complejas. Queremos que el broker sienta que tiene en Markel un partner técnico, no solo un mercado más al que pedir cotización.
«Queremos que el broker sienta que tiene en Markel un partner técnico, no solo un mercado más al que pedir cotización».
Mujer y Seguro: Haciendo un guiño a este medio, ¿puede contarnos su experiencia en materia de igualdad de género dentro de la industria aseguradora, y qué percepción posee sobre el posicionamiento de la mujer en este mercado?
Mi experiencia, en general, ha sido buena, pero sería poco honesto decir que no he vivido situaciones en las que se notaba que la igualdad no era plena. He vivido comentarios, actitudes y dinámicas que hoy, afortunadamente, serían difíciles de imaginar. Y no me refiero a casos aislados, sino a un tono que durante años formó parte del sector y que muchas profesionales hemos compartido en algún momento.
Pero también he vivido lo contrario, y creo que es justo contarlo. He estado en entornos donde se ha apostado por mí en momentos clave —incluso en etapas vitales en las que, tradicionalmente, las mujeres veíamos frenada nuestra carrera, como la maternidad—. Esas experiencias me han demostrado que el avance depende mucho de las personas con las que te rodeas y de la cultura real de las compañías, más allá de lo que figure en un documento.
Por eso creo sinceramente que el sector ha evolucionado muchísimo. No tiene nada que ver el seguro de hace quince años con el de hoy. Hemos avanzado en presencia, en visibilidad y, sobre todo, en naturalidad: hoy una mujer joven que se incorpora al sector encuentra muchos más referentes y mucho menos ruido del que encontrábamos antes.
Aun así, soy consciente de que “evolución” no equivale a “igualdad alcanzada”. Por eso creo que el papel de las compañías es absolutamente clave: acompañar de manera activa esa evolución, garantizar que nadie se queda atrás y convertir la igualdad teórica en igualdad real, también en el día a día.
«Hemos avanzado en presencia, en visibilidad y, sobre todo, en naturalidad: hoy una mujer joven que se incorpora al sector encuentra muchos más referentes y mucho menos ruido del que encontrábamos antes».
¿Desea lanzar un mensaje a la mujer profesional que, desde distintos roles y ámbitos de actuación, desarrolla su actividad en el sector del Seguro y constituye una parte destacada de la audiencia de Muy Segura?
Sinceramente, no soy mucho de lanzar mensajes. Prefiero compartir lo que la experiencia me ha ido enseñando: que el entorno importa, que las personas que te rodean marcan la diferencia y que este sector, como casi todo en la vida, se construye en compañía.
Si algo me gustaría es que cada profesional pueda elegir entornos donde se la valore por lo que aporta. Lo demás, llega.
«Si algo me gustaría es que cada profesional pueda elegir entornos donde se la valore por lo que aporta. Lo demás, llega».


























































