Muy Segura entrevista a Javier García-Bernal, jurista, académico e historiador especializado en Historia Contemporánea de España. Presidente de APROMES.
Sección: ¿Y a qué dedica el tiempo libre?
¿Cómo surge en usted esa inquietud, afición y gusto por la escritura? ¿En qué momento se da cuenta de que le gusta, se desenvuelve bien y lo disfruta?
El hecho de disfrutar de la investigación histórica tiene mucho que ver con mi etapa del mundo diplomático. En un momento dado, en la Escuela Internacional de Protocolo, obtuve el título de Experto Universitario en Protocolo y Ceremonial y, tiempo después, impartí clases en la referida Escuela, en el módulo de protocolo diplomático. Me presenté al Premio Internacional de Protocolo, lo que me permitió adentrarme en el estudio de algo muy bonito, como son la presentación de las Cartas Credenciales ante el Rey de España. Escribí ese primer libro y le cedí los derechos de uso a la Escuela Diplomática de Costa Rica, siendo cónsul honorario de Costa Rica en Madrid. Con este trabajo, digamos que me adentré en el estudio de la historia de Madrid. La presentación de las Cartas Credenciales viene de la época del denominado ceremonial borgoñón de 1562, y transcurre en carruajes originales de aquella época, exclusivamente en Holanda y España, se utilizan carrozas antiguas, tan bonitas en el mundo diplomático para la presentación de las Credenciales camino del Palacio Real.
«Me presenté al Premio Internacional de Protocolo, lo que me permitió adentrarme en el estudio de algo muy bonito, como son la presentación de las Cartas Credenciales ante el Rey de España».
¿Por qué su faceta de historiador? ¿Cómo va naciendo y cómo se va desarrollando?
Mi faceta de historiador nace en el año 2013. Ya había escrito el libro que he mencionado de protocolo, que me adentró en el estudio de Madrid y su historia, a través y a partir de Felipe V.
Todos tenemos, de la Historia del Mundo, algún personaje favorito; y aquel personaje para mí era Alfonso XIII. Quise escribir cosas que había leído, que había conocido y que había estudiado relacionadas con la figura de aquel Rey. Así surgió en 2013, esa primera iniciativa mía de escribir sobre Historia de España, y arrancando con la figura personal, política e histórica de dicho Rey.
«Todos tenemos, de la Historia del Mundo, algún personaje favorito; y aquel personaje para mí era Alfonso XIII».
¿Qué significa para usted su figura? ¿Qué valores le transmite y de qué manera le inspira?
Rindo un tributo a mis mayores, a mis antepasados. Una de mis dos abuelas vio el atentado del Rey Alfonso XIII; tenía 11 años. Fue el segundo atentado que sufrió este rey, el día de su boda, el 31 de mayo de 1906 junto a su esposa la Reina Victoria Eugenia camino al Palacio Real, a la altura del número 88 de la calle Mayor de Madrid, murieron 28 personas. Casualmente, mi abuela paterna asistió a ese luctuoso momento. Me habló tanto y tantas veces de lo que fue el atentado y de la figura de Alfonso XIII, que me influyó mucho; de tal manera que, muchos años después, quise conocer más allá de lo que me había dicho mi abuela Emilia. Ahí empieza todo verdaderamente, de una manera casual, como pasan las cosas importantes de la vida.
«Una de mis dos abuelas vio el atentado del Rey Alfonso XIII; tenía 11 años».
¿Le gusta la labor de investigación?
En aquel momento, me adentré con mi primer libro, que se llama: “Reflexiones sobre Alfonso XIII”; es un diario de dicho rey, y que me abre a una nueva etapa en mi vida que, como pasa siempre, no se sabe cuándo comienza pero que, a día de hoy, me anima a seguir investigando.
«Me adentré con mi primer libro, que se llama: “Reflexiones sobre Alfonso XIII».
Desde ese momento que empieza, hasta el día de hoy (que no ha terminado), ¿cuántas obras suyas contamos?
La primera obra, “Reflexiones sobre Alfonso XIII”, me animó a continuar la investigación, y como consecuencia surge el segundo libro: “El exilio de Alfonso XIII”., antesala de un tercero sobre la figura de este rey y cuyo título es “Alfonso XIII y el 10 de agosto de 1932.
En 2024 publique “Revelaciones del general Barrera”, y en 2025 ”Pilar, Infanta de España”. En este momento acabo de terminar otro trabajo, que espero que vea su luz este año y cuyo título es “Alfonso, el príncipe sin corona”
¿Qué desea hacer en adelante en su camino como escritor historiador? ¿Cuál es su próximo reto?
Cuando navegamos por los ríos de la investigación histórica, en este caso de España, nunca sabemos en qué puerto vamos a atracar. Lo importante es que no te suceda lo que decía Séneca de que “nunca los vientos son favorables a quien no sabe donde navega”. En mi caso son ya muchos años de investigación y con la ilusión de seguir trabajando. Es muy probable que comience con una biografía de alguien, que forma parte de nuestra historia contemporánea.
«Cuando navegamos por los ríos de la investigación histórica, en este caso de España, nunca sabemos en qué puerto vamos a atracar».
¿Qué significa para usted esta faceta de historiador? ¿Qué le aporta y qué le proporciona, personalmente, que no se lo da su trabajo? ¿Se siente otro “Javier” cuando está desarrollando su afición?
Lo que me produce es encontrarme a mí mismo. La persona tiene muchas posibilidades, muchas aptitudes, muchas alternativas de vida. Desgraciadamente, nos concentramos en una sola, nos preparamos para ella, la desarrollamos y, al fin y al cabo, muchas veces nos dejamos fuera otras posibilidades por conocer y vivir. Hay una frase que me encanta y que se puede aplicar a estos tiempos diferentes socialmente tras la pandemia de 2020 y es” el tiempo no se recupera, tan sólo se puede recuperar el espacio”. La escritura me permite encontrarme, me ayuda a buscar ese espacio y me ofrece una oportunidad de conocer a ese otro “Javier”.
«La persona tiene muchas posibilidades, muchas aptitudes, muchas alternativas de vida».
























































