‘Muy Segura’ entrevista a Mariola Quesada, CEO de Lideralaw.
Su trayectoria profesional le ha llevado a convertirte en CEO de Lideralaw. ¿Qué momentos o decisiones clave han marcado ese recorrido hasta llegar aquí?
Mi trayectoria no ha sido una ruptura, sino una evolución. Durante 35 años ejercí como abogada en entornos muy exigentes, y esa etapa me dio una base sólida de rigor, criterio y responsabilidad. Pero con el tiempo empecé a mirar más allá de lo técnico y a interesarme profundamente por algo que también determina el éxito de cualquier organización: cómo lideramos, cómo nos comunicamos, cómo trabajamos con otros y cómo sostenemos el bienestar en contextos de alta presión.
La decisión clave fue escuchar esa inquietud y darme permiso para crecer en esa dirección. Mientras seguía ejerciendo la abogacía y durante los últimos 13 años he aprendido, me he formado y me he desarrollado en esa segunda profesión que me apasiona. No ha sido fácil porque elegí formarme en las mejores escuelas y dedicar tiempo y recursos económicos para ello apostando por la excelencia. Y de esa maduración nació, de una forma muy natural, Lideralaw hace ocho años.
«Con el tiempo empecé a mirar más allá de lo técnico y a interesarme profundamente por algo que también determina el éxito de cualquier organización: cómo lideramos, cómo nos comunicamos, cómo trabajamos con otros y cómo sostenemos el bienestar en contextos de alta presión».
Mirando atrás, ¿cuáles diría que han sido los hitos más importantes de su carrera y por qué han sido especialmente significativos para usted?
Uno de los grandes hitos de mi carrera ha sido, sin duda, mi trayectoria como abogada. Me permitió conocer desde dentro la exigencia, la complejidad y también la soledad que a veces acompaña a determinados niveles de responsabilidad. Esa experiencia me dio una comprensión muy realista del mundo profesional.
Otro hito importante fue atreverme a abrir una nueva etapa en plena madurez. Para mí ha sido especialmente significativo porque confirma algo en lo que creo mucho: nunca es tarde para reinventarse con sentido, ni para seguir creciendo cuando una siente que aún tiene mucho que aportar.
Y, por supuesto, ha sido muy importante transformar esa experiencia y esa visión en un proyecto propio. No lo viví solo como emprendimiento, sino como una forma de integrar todo lo aprendido y convertirlo en una propuesta coherente.
«Un hito importante fue atreverme a abrir una nueva etapa en plena madurez».
¿Qué vio en su entorno y en el ecosistema empresarial en general que le hizo pensar que Lideralaw podía convertirse en una propuesta diferencial?
Veía organizaciones muy bien preparadas en lo técnico, muy orientadas a resultados, pero no siempre igual de preparadas para acompañar a las personas que tenían que sostener esos resultados. Y ahí había una carencia evidente. Se hablaba de estrategia, de eficiencia, de transformación… pero no siempre con la misma profundidad de liderazgo, de comunicación, de cultura o de bienestar.
Yo conocía muy bien ese tipo de contextos y entendía que muchas veces el verdadero reto no era solo qué hacer, sino cómo hacerlo sin perder talento, motivación y salud por el camino. La idea de Lideralaw nació precisamente de esa observación: de ver una necesidad real y de querer darle una respuesta honesta, útil y conectada con la realidad de las organizaciones.
«Se hablaba de estrategia, de eficiencia, de transformación… pero no siempre con la misma profundidad de liderazgo, de comunicación, de cultura o de bienestar».
Desde su posición actual, ¿cuáles diría que son los principales retos estratégicos a los que se enfrenta Lideralaw en este momento?
Uno de los principales retos es crecer sin perder profundidad. Cuando trabajas con personas, equipos y cultura, la confianza y la personalización son esenciales, y mantener eso a medida que un proyecto se consolida exige mucha atención y mucha coherencia.
Otro reto importante es seguir contribuyendo a que temas como el liderazgo, el bienestar o el desarrollo del talento se entiendan por lo que son: cuestiones estratégicas y no complementarias. Hoy ya nadie discute su importancia en el discurso; el reto está en que también ocupen ese lugar en la práctica.
Y hay un tercer desafío que me parece clave: seguir anticipándonos. Las organizaciones están cambiando, también lo están haciendo las expectativas de las personas, y eso obliga a revisar constantemente enfoques, metodologías y maneras de acompañar.
«Uno de los principales retos es crecer sin perder profundidad».
¿Qué supone para usted, a nivel profesional y personal, liderar una compañía como Lideralaw en un sector tan exigente y en constante evolución?
A nivel profesional, supone una enorme responsabilidad y también un estímulo constante. Me obliga a seguir aprendiendo, a escuchar mucho y a no acomodarme. Hoy liderar exige interpretar bien la complejidad, leer el contexto con lucidez y tomar decisiones con equilibrio.
A nivel personal, supone sobre todo coherencia. Para mí es importante que aquello que defiendo profesionalmente también esté presente en mi manera de trabajar y de liderar. Creo profundamente que la excelencia no debería construirse a costa del desgaste permanente. Y sostener esa convicción en el día a día, en sectores tan exigentes, es una forma de liderazgo en sí misma.
«Para mí es importante que aquello que defiendo profesionalmente también esté presente en mi manera de trabajar y de liderar».
Si tuviera que definir qué hace único a Lideralaw, ¿cuáles serían los tres valores o pilares que destacaría y por qué?
Diría que hay tres pilares esenciales.
El primero es la cercanía, porque entender de verdad a una organización exige escuchar mucho y comprender su contexto antes de proponer nada.
El segundo es el rigor, porque trabajar con personas, liderazgo o cultura no significa moverse en lo difuso; exige método, seriedad y profundidad.
Y el tercero es una mirada integradora, porque hoy ya no tiene sentido separar del todo resultados, talento, bienestar, comunicación y liderazgo. Las organizaciones más sólidas son las que entienden esa conexión y trabajan sobre ella con inteligencia. Esa es, precisamente, la mirada desde la que trabajamos en Lideralaw.
«Hoy ya no tiene sentido separar del todo resultados, talento, bienestar, comunicación y liderazgo».
























































