Por Carmen Broncano, especialista de Comunicación Corporativa en
Todavía no han pasado tres años desde que empecé a trabajar en el sector asegurador. Al principio, no sabía absolutamente nada. Creo que no es osado decirlo de esta manera porque apuesto a que a casi todos los que trabajamos en este negocio nos ha pasado lo mismo.
Los primeros días son de entender la jerga, el funcionamiento, la normativa, los modelos de distribución y todo lo que tiene que ver con los seguros y la asistencia. Después, pasan unas semanas en las que crees saber cosas y sobrevives como puedes con las tres palabras que has aprendido. Preguntas, corriges, vuelves a hacer las cosas desde cero. Y, poco a poco, con el paso del tiempo y de la experiencia, vas siendo consciente de que todas esas respuestas que recibes cobran sentido.
Por eso, quiero dedicar este espacio a todas las personas que me han acompañado en estos últimos años. Todas las que han dedicado su tiempo a explicarme qué es un reaseguro, unos T&Cs y una exclusión. Todas las que me cuentan, con mimo y paciencia, la diferencia entre un agente y un corredor y me explican por qué los márgenes de este negocio son tan ajustados. Todas ellas han contribuido -y contribuyen- a mi carrera profesional de una manera indiscutible.
Si el mundo laboral te enseña algo, es, sin duda, que más de la mitad de tu trabajo depende de tus compañeros. El trabajo en equipo, el compañerismo o la empatía van mucho más allá de los manuales de recursos humanos o de las soft skills que se incluyen en las descripciones de las ofertas de trabajo. Son los valores que marcan la diferencia y que construyen a las personas y, por tanto, los que determinan el éxito de las empresas.
«Quiero dedicar este espacio a todas las personas que me han acompañado en estos últimos años».
Esto cobra especial sentido en un sector tan técnico y exigente como el asegurador, en el que es fácil poner el foco únicamente en los números. Sin embargo, con el paso del tiempo he entendido que detrás de cada cifra hay personas que enseñan, que acompañan y que, sin darse cuenta, dejan huella en quienes estamos empezando a construir nuestro camino.
En Allianz Partners he tenido la suerte de rodearme de personas que no solo son grandes profesionales, sino que además están llenas de humanidad, entrega y generosidad. Su capacidad para parar y ayudarme me ha conmovido y fascinado siempre. Creo firmemente que no hay nada más importante que admirar a quienes tienes al lado para aprender, avanzar y poder marcar una meta que te impulse a mejorar. A todos ellos, gracias por formar parte de este proceso y por recordarme cada día que crecer profesionalmente también es crecer acompañada.






















































