Redacción ‘MS’- En el marco de su participación en la 6ª Edición de Joven, Pero Muy Segura, de la mano de Berkley España, hablamos con Marta Beneytez, Portfolio Manager Senior de la aseguradora, con la finalidad de profundizar en algunos de los temas clave abordados durante la sesión:
¿Qué evolución está experimentando la tecnología y con qué nuevas herramientas cuenta el sector en este sentido? ¿Puede identificar algunos casos prácticos en los que considere que la Inteligencia Artificial está resultando interesante?
La Inteligencia Artificial ya no es un elemento diferencial, sino una realidad plenamente incorporada al sector asegurador. Hoy en día, la mayoría de compañías están trabajando activamente en su integración, y cuesta encontrar algún operador relevante que no esté invirtiendo en este ámbito.
Más allá del discurso, donde realmente estamos viendo valor es en los usos prácticos. Por ejemplo, en la gestión de siniestros, donde se están automatizando procesos como la apertura de expedientes o la gestión de comunicaciones con clientes. También en áreas como caución, donde ya existen modelos de análisis automático de cuentas que agilizan significativamente la toma de decisiones.
A nivel interno, la IA se está utilizando de forma muy transversal: desde la mejora de redacción de informes hasta el apoyo comercial o técnico en el análisis de pólizas. En nuestro caso, incluso se están promoviendo iniciativas internas para compartir casos de uso y mejorar la productividad del equipo.
Dicho esto, el reto ya no es tanto tecnológico como organizativo: cómo integrar estas herramientas de forma eficiente, garantizando el control del dato y adaptando el talento a este nuevo entorno.
«La Inteligencia Artificial ya no es un elemento diferencial, sino una realidad plenamente incorporada al sector asegurador».
¿Qué actualidad vive el sector en lo que se refiere a procesos de compras y concentraciones de corredurías y de compañías?
El sector está viviendo un proceso muy intenso de consolidación, especialmente en el ámbito de las corredurías.
En España se han superado las 50 operaciones anuales de M&A en los últimos ejercicios, lo que refleja claramente una tendencia de fondo: ganar escala para poder competir en un entorno cada vez más exigente desde el punto de vista regulatorio, tecnológico y comercial.
Para muchas corredurías, la integración o la venta ya no es solo una opción estratégica, sino en muchos casos una necesidad vinculada a la sucesión o a la capacidad de inversión.
Desde el lado de las aseguradoras, esta concentración tiene una doble lectura. Por un lado, permite trabajar con interlocutores más profesionalizados y con mayor capacidad técnica. Por otro, existe el riesgo de perder parte de la cercanía tradicional de la mediación.
Además, el mapa se está sofisticando con la aparición de nuevos actores, como las agencias de suscripción (MGAs), que introducen un modelo híbrido entre distribución y capacidad aseguradora.
«Para muchas corredurías, la integración o la venta ya no es solo una opción estratégica, sino en muchos casos una necesidad vinculada a la sucesión o a la capacidad de inversión».
¿Qué importancia posee el relevo generacional dentro de las corredurías (que mucho tiene que ver con el punto anterior), de qué manera se gestiona y cómo se fomenta para garantizar la continuidad de los negocios?
El relevo generacional es uno de los grandes retos estructurales del sector, especialmente en corredurías pequeñas y medianas donde el fundador concentra gran parte del negocio: relaciones, conocimiento y toma de decisiones.
Afrontarlo adecuadamente exige, en primer lugar, anticipación. Es clave entender la situación de partida: el equipo, la cartera, la estructura financiera y el grado de dependencia del propietario.
A partir de ahí, hay que definir un modelo de sucesión claro, que puede ser familiar, interno o mediante la entrada de un tercero.
Y, sobre todo, es fundamental gestionar bien la transición: trasladar progresivamente las funciones, formar al sucesor y asegurar la continuidad en la relación con los clientes.
En paralelo, hay factores que se están volviendo críticos para garantizar esa continuidad: la digitalización de procesos, la retención del talento clave y una estrategia comercial sostenida que reduzca la dependencia excesiva de personas concretas.
«El relevo generacional es uno de los grandes retos estructurales del sector, especialmente en corredurías pequeñas y medianas donde el fundador concentra gran parte del negocio».
¿Puede aportarnos su reflexión sobre la mujer en el sector y los avances que está viviendo en materia de visibilidad y posicionamiento?
En los últimos años se han producido avances relevantes en términos de presencia y visibilidad de la mujer en el sector asegurador.
Hoy vemos una mayor representación en puestos directivos y un crecimiento sostenido que probablemente continuará en los próximos años. Sin embargo, ese avance no es homogéneo: sigue existiendo un desfase claro en los consejos de administración, donde el progreso es más lento.
Este cambio no es casual. Responde a varios factores: un mayor compromiso sectorial, políticas internas más estructuradas y, sobre todo, una mayor visibilidad de referentes femeninos que están actuando como palanca de transformación.
También es importante destacar el papel de iniciativas sectoriales que están ayudando a generar red, visibilidad y desarrollo profesional.
En todo caso, el camino todavía no está cerrado, pero la tendencia es claramente positiva.
«En los últimos años se han producido avances relevantes en términos de presencia y visibilidad de la mujer en el sector asegurador».
























































